
El Madrid afina la pegada y vence al Sevilla entre golazos y polémica
El Real Madrid CF derrotó al Sevilla FC por 4-1 en el Bernabéu, impulsado por la calidad de Güler, Mbappé y Diomande. La goleada convivió con las protestas sevillistas por una acción sobre Peque que el VAR no revisó.
Güler abrió una noche de vértigo
El Real Madrid CF 4 - 1 Sevilla FC tuvo dos caras que convivieron durante buena parte de la noche: la contundencia blanca cuando encontró espacios y la controversia que dejó una acción sobre Peque. En el Santiago Bernabéu, el equipo de José Mourinho convirtió su talento ofensivo en una sucesión de golpes de calidad, aunque el Sevilla también encontró argumentos para discutir el arbitraje y para exigir más atención a sus ocasiones.
El conjunto visitante avisó pronto con Robbie Ure, cuyo cabezazo encontró bien colocado a Courtois, y Rubén Vargas probó fortuna en el área. El Madrid, sin embargo, fue creciendo a través de la movilidad de Endrick y las conducciones de Mbappé. La primera gran sacudida llegó con una jugada de Diomande por la izquierda: su pase atrás permitió a Arda Güler golpear de primeras, con la zurda, hacia la escuadra. No fue solo un remate espectacular; también fue la recompensa a una circulación que había empezado a encontrar grietas en el repliegue sevillista.
La polémica quedó instalada poco antes de ese tanto. Peque cayó al suelo después de un forcejeo con Güler, que lanzó el brazo hacia atrás para zafarse de la marca. Busquets Ferrer no señaló infracción y el VAR no intervino. Luis García Plaza protestó con dureza después del encuentro: sostuvo que su equipo había sido privado de jugar en superioridad durante muchos minutos, aunque también reconoció que, en igualdad de condiciones, el Madrid mereció ganar. La discusión arbitral, por tanto, no borró el mérito futbolístico local, pero sí acompañó cada lectura posterior del partido.
Mbappé convirtió los espacios en una amenaza constante
El primer tanto desordenó el plan del Sevilla y abrió un tramo en el que el Madrid encontró campo para correr. Bellingham conectó con Mbappé mediante un toque de tacón y el francés resolvió con una maniobra de habilidad ante Vlachodimos. Antes, el guardameta griego ya había tenido que intervenir ante una carrera del delantero, mientras que otra combinación entre Güler y Endrick dejó a Mbappé a punto de rematar dentro del área.
La clave estuvo en la velocidad con que los blancos atacaban tras recuperar: Mbappé se abría para recibir, Bellingham ofrecía continuidad por dentro y Diomande aportaba profundidad desde el costado. El Sevilla intentó responder con presión y transiciones, pero le costó sostener la posesión en campo rival. Aun así, antes del descanso tuvo una oportunidad clara: Courtois bajó con rapidez para desviar el disparo raso de Agoumé y preservar la ventaja psicológica de su equipo.
El penalti no apagó la réplica sevillista
Tras el descanso, el Madrid volvió a apretar y encontró una nueva vía de castigo con un pase filtrado de Diomande que dejó a Mbappé frente a la defensa. Castrín derribó al delantero en el área y el francés asumió la responsabilidad desde el punto de penalti. Su definición, picada, superó a Vlachodimos y pareció inclinar definitivamente el partido. También confirmó su peso en el ataque blanco: además de participar en la asociación, fue el futbolista más incisivo para atacar los espacios.
El Sevilla no se descompuso de inmediato. Ejuke agitó el costado, Fofana obligó a Courtois a rechazar un disparo y Valverde evitó que un centro de Juan Iglesias encontrara rematador en el segundo palo. Manu Bueno, recién incorporado, puso en evidencia que todavía había partido al encontrar el ángulo con un zurdazo desde el vértice del área. La respuesta madridista fue casi instantánea: Tchouaméni abrió hacia Diomande y el marfileño condujo hacia dentro antes de soltar un latigazo desde la frontal. Vlachodimos no pudo alcanzarlo.
Una victoria contundente antes de la próxima gran cita
Ese intercambio retrató bien el desenlace: el Sevilla consiguió hacer daño, pero el Madrid respondió con una pegada superior y evitó que el partido entrara en una fase de incertidumbre. Güler sumó un gol de enorme factura a una actuación marcada también por la acción polémica; Mbappé fue decisivo con su capacidad para desequilibrar y definir; y Diomande, además de asistir en la jugada que abrió la noche, cerró la cuenta con un disparo de larga distancia. Valverde, reubicado en el lateral derecho, aportó fiabilidad y apareció en una cobertura importante.
El triunfo prolongó la buena dinámica liguera del Madrid y le dio impulso antes del Clásico de la próxima jornada. Para el Sevilla, la actuación dejó una mezcla de frustración arbitral y señales competitivas: generó llegadas, obligó a Courtois a intervenir y encontró el gol, pero pagó caro cada pérdida que permitió correr a los atacantes locales. El Bernabéu celebró una victoria de brillo y autoridad; en Sevilla, la conversación posterior se centró tanto en la calidad de los goles como en la jugada de Peque que el equipo de García Plaza considera que pudo cambiar el desarrollo del encuentro.