El central solicitó ser sustituido en el minuto 67. No se entrenó con el grupo el domingo y fue sometido a pruebas en el muslo para valorar sus molestias.
Cuti Romero pidió el cambio en el minuto 67 del partido entre el Atlético de Madrid y el Espanyol. Rodrigo Mendoza entró en su lugar, en un relevo que dejó dos cuestiones distintas: la explicación táctica de Diego Pablo Simeone y la situación física del central, que quedó pendiente de valoración médica.
Qué explicó Simeone sobre el cambio
El entrenador rojiblanco señaló que Romero le pidió ser sustituido. También explicó la intención con la que entró Mendoza: mantener al equipo con una indicación ofensiva y ajustar la posición de sus jugadores. Marcos Llorente pasó a la derecha y Marc ocupó el puesto de central.
Simeone encuadró los cambios del encuentro en la gestión de los minutos y el esfuerzo de la plantilla. Sobre la entrada de Mendoza, explicó que se produjo cuando Romero pidió salir y que el ajuste buscaba «seguir atacando». El técnico no vinculó en esa explicación la petición del central con unas molestias musculares ni ofreció un diagnóstico sobre su estado.
Por tanto, conviene separar la decisión tomada durante el partido de la información médica posterior. La petición de Romero fue el motivo señalado por Simeone para efectuar el relevo; la referencia a las molestias en el muslo y a las pruebas procede de la evolución del jugador después del encuentro.
Pruebas en el muslo
Romero no se ejercitó el domingo junto al resto de sus compañeros y acudió a los servicios médicos del Atlético para someterse a pruebas en el muslo. Estas exploraciones tienen como objetivo valorar el alcance de las molestias y orientar los siguientes pasos. No se ha concretado una lesión ni un periodo de baja, de modo que su situación queda pendiente del resultado de esas pruebas y de cómo evolucione.
La ausencia en el entrenamiento grupal, por sí sola, no permite determinar la gravedad del problema. Tampoco conviene anticipar una fecha de regreso antes de conocer la valoración médica. La información disponible apunta a una molestia en esa zona y a la realización de pruebas, pero no permite extraer conclusiones más precisas sobre el diagnóstico o el tiempo que podría necesitar para recuperarse.
Un seguimiento pendiente de evolución
El central argentino se ha convertido en una pieza importante de la defensa rojiblanca desde su llegada. Su presencia aporta solidez y serenidad en la zaga, además de una salida de balón que ayuda al equipo a iniciar sus ataques. Por eso, cualquier posible ausencia puede tener impacto en los planes de Simeone, aunque todavía no hay datos suficientes para valorar cuánto podría prolongarse.
La prioridad ahora es conocer el resultado de las pruebas y observar la evolución de Romero. Hasta entonces, el cambio ante el Espanyol debe entenderse como una sustitución solicitada por el propio jugador, mientras que las molestias en el muslo forman parte de la valoración médica posterior. La duración de una eventual baja y su disponibilidad para los próximos compromisos dependerán de esa evolución.
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