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Arrasate devuelve la ilusión a El Sadar: Osasuna renace con una victoria convincente ante el Racing
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Arrasate devuelve la ilusión a El Sadar: Osasuna renace con una victoria convincente ante el Racing

Por Redacción FútbolAlDía

El regreso de Jagoba Arrasate al banquillo de Osasuna comenzó con un triunfo por 2-0 frente al Racing de Santander. Budimir, de penalti, y Osambela firmaron los goles de una victoria que pone fin a cinco jornadas sin ganar. El conjunto rojillo recuperó intensidad, seguridad defensiva y confianza en una tarde especial para su afición.

El regreso de Jagoba Arrasate a Osasuna no pudo tener un estreno más esperanzador. El conjunto navarro derrotó por 2-0 al Racing de Santander en El Sadar, en un partido correspondiente a la novena jornada de LaLiga EA Sports que sirvió para poner fin a una preocupante racha de cinco encuentros consecutivos sin conocer la victoria.

Los goles de Ante Budimir y Asier Osambela fueron la recompensa a un encuentro en el que los rojillos mostraron una versión mucho más intensa, vertical y competitiva. Más allá de los tres puntos, el partido dejó una sensación importante: Osasuna vuelve a encontrar motivos para creer.

Un comienzo que recordó al Osasuna de Arrasate

El equipo navarro salió decidido a tomar la iniciativa desde el primer minuto. Con una presión adelantada, recuperaciones rápidas y una clara intención de atacar los espacios, Osasuna consiguió incomodar a un Racing que tuvo dificultades para asentarse sobre el terreno de juego.

La primera advertencia llegó muy pronto. Jonathan Dubasin consiguió enviar el balón a la red, pero su tanto fue invalidado por fuera de juego.

Lejos de frenar el ímpetu local, aquella acción anticipó lo que estaba por llegar. Budimir provocó un penalti que el colegiado terminó señalando tras la intervención del VAR. El delantero croata asumió la responsabilidad y transformó la pena máxima en el minuto 8.

El 1-0 desató la alegría en El Sadar y reforzó el planteamiento de un Osasuna que continuó buscando la portería rival.

La conexión ofensiva de los rojillos volvió a generar peligro durante el primer periodo. Dubasin llegó a marcar por segunda vez, aunque nuevamente el fuera de juego impidió que el tanto subiera al marcador.

El Racing trató de reaccionar antes del descanso, pero el conjunto local consiguió mantener su ventaja gracias a una actuación sólida y ordenada.

Osasuna resistió y Osambela terminó sentenciando

Tras el paso por los vestuarios, el encuentro presentó un escenario más equilibrado. El Racing adelantó sus líneas e intentó encontrar espacios para alcanzar el empate, mientras Osasuna perdió parte de la energía ofensiva que había exhibido durante los primeros 45 minutos.

Sin embargo, los hombres de Arrasate demostraron una virtud fundamental: saber competir cuando el partido deja de estar bajo control absoluto.

La defensa rojilla mantuvo la concentración y consiguió neutralizar los intentos visitantes. Aitor Fernández apenas tuvo que intervenir en situaciones verdaderamente comprometidas, reflejo de la solidez colectiva que mostró el equipo.

Con el partido todavía abierto, llegó la acción definitiva.

En el tramo final, Arguibide protagonizó una incorporación ofensiva y terminó rematando a portería. El guardameta del Racing, Julen Agirrezabala, rechazó el disparo, pero Asier Osambela estuvo atento para aprovechar el balón suelto y establecer el 2-0 en el minuto 87.

El segundo gol acabó con cualquier posibilidad de reacción visitante y permitió que El Sadar celebrara una victoria especialmente significativa.

El efecto Arrasate ya se nota en Pamplona

La vuelta del entrenador vizcaíno representa mucho más que un cambio en el banquillo. Arrasate dejó una huella profunda durante su primera etapa en Osasuna, en la que consiguió el ascenso a Primera División, una clasificación europea y disputar la final de la Copa del Rey.

Su regreso, después de la destitución de Luis Miguel Ramis, ha despertado una enorme expectación entre los aficionados rojillos.

Y su primer partido ofreció señales positivas.

La presión alta, la intensidad en las disputas y la búsqueda de transiciones rápidas fueron algunos de los aspectos más reconocibles del nuevo planteamiento.

También resultó fundamental la respuesta defensiva. Osasuna consiguió terminar el encuentro sin encajar goles, algo que no lograba desde el 31 de agosto.

Arrasate, que apenas había tenido unos días para trabajar con la plantilla, encontró una respuesta inmediata de sus jugadores. El técnico también reconoció después del encuentro la importancia del trabajo realizado anteriormente por el cuerpo técnico de Ramis.

Budimir vuelve a marcar diferencias

Entre los nombres propios del encuentro destacó nuevamente Ante Budimir.

El delantero croata abrió el marcador y alcanzó los siete goles en las primeras nueve jornadas del campeonato, confirmando su importancia en el ataque navarro.

Su capacidad para fijar centrales, generar peligro dentro del área y asumir la responsabilidad en momentos decisivos continúa siendo uno de los principales argumentos ofensivos de Osasuna.

También sobresalió Osambela, cuyo gol terminó de asegurar una victoria que permite afrontar los siguientes compromisos con mayor tranquilidad.

En el apartado colectivo, jugadores como Boyomo, Catena y Aitor Fernández contribuyeron a mantener la seguridad defensiva, mientras que la aportación de Arguibide desde el banquillo resultó determinante en la jugada del segundo tanto.

Tres puntos que cambian el panorama

Gracias a esta victoria, Osasuna alcanza los 11 puntos después de nueve jornadas y consigue tomar distancia respecto a la zona más comprometida de la clasificación.

El Racing, por su parte, permanece con ocho puntos y sigue sin encontrar resultados positivos lejos de El Sardinero. El conjunto cántabro deberá mejorar su rendimiento como visitante si quiere evitar complicaciones en su regreso a la máxima categoría.

Para los navarros, el siguiente desafío será mantener las sensaciones positivas en su visita al Sevilla en el Ramón Sánchez-Pizjuán.

Una victoria no resuelve todos los problemas de un equipo, pero puede convertirse en el inicio de una dinámica completamente diferente.

Arrasate ha regresado, El Sadar ha vuelto a sonreír y Osasuna recupera una identidad competitiva que necesitaba reencontrar. El reto ahora será demostrar que este triunfo no es un impulso pasajero, sino el primer paso de una recuperación sostenida.

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