El francés vio dos amarillas en el 3-3 del Bayern frente al Viking. Kompany pidió que el equipo aprenda del episodio y evite caer en situaciones que lo aparten de su juego.
Michael Olise no estará disponible para el partido que el Bayern disputará el próximo miércoles ante el Arsenal en Múnich. El extremo francés fue expulsado por primera vez en su carrera durante el encuentro de Champions League frente al Viking, que terminó con empate a tres, y la sanción le impedirá participar en el siguiente compromiso europeo de su equipo.
La expulsión se produjo en el tramo final de un partido en el que el Bayern había remontado una desventaja de dos goles. Después de ponerse por delante, con el marcador en 2-3, el conjunto alemán vio cómo Olise recibía dos tarjetas amarillas consecutivas. El encuentro concluyó con el 3-3.
Dos amarillas en el minuto 84
La primera amonestación llegó en el minuto 84. El árbitro sancionó a Olise por agarrar por detrás a Henrik Heggheim. Tras señalar la falta, el jugador francés lanzó el balón a la cara de Zlatko Tripic y recibió la segunda amarilla. La secuencia dejó al Bayern sin el extremo para el final del partido y tendrá también consecuencias en el siguiente encuentro: Olise se perderá la visita del Arsenal a Múnich.
El episodio se produjo cuando el equipo bávaro ya había dado la vuelta al 2-0 inicial y mandaba por 2-3. Sin embargo, el resultado final fue un empate, 3-3. La acción de Olise quedó así ligada a un desenlace en el que el Bayern no pudo conservar la ventaja, aunque el marcador por sí solo no cambia la sanción que le impedirá jugar el miércoles.
Kompany pide aprender del episodio
Vincent Kompany, entrenador del Bayern, habló de lo ocurrido después del encuentro. Según explicó, Olise sabe que cometió un error y lamenta haber decepcionado al equipo. El técnico añadió que le señaló que el rival había sido más astuto en esa jugada. También dejó claro que el incidente ya no puede revertirse una vez terminado el partido.
La reflexión de Kompany se centró en cómo evitar que acciones de ese tipo aparten al equipo de su juego. A su juicio, cuando un conjunto es superior a su rival, debe concentrarse en jugar y en ser el mejor equipo, en lugar de involucrarse en situaciones innecesarias. Su mensaje, por tanto, no se limitó a la conducta individual de Olise: también planteó una enseñanza para el grupo.
El entrenador reconoció que el partido no tenía la importancia de una final o una semifinal, pero advirtió de que momentos como este pueden influir de forma decisiva en una temporada. Expresó su deseo de que el Bayern pueda mirar atrás y considerar lo sucedido una lección. Esa es la respuesta que espera tras una expulsión que, además de marcar el cierre del duelo contra el Viking, deja al equipo sin Olise para enfrentarse al Arsenal el próximo miércoles.
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