José María del Nido Carrasco y representantes del club se reunieron en Las Rozas con el comité, que explicó sus criterios y permitió escuchar audios del VAR. El Sevilla mantiene sus discrepancias sobre varias acciones.
El Sevilla trasladó sus reclamaciones arbitrales al Comité Técnico de Árbitros (CTA) en una reunión celebrada este martes en la Ciudad del Fútbol de Las Rozas. El presidente del club, José María del Nido Carrasco, encabezó la delegación sevillista, que pidió explicaciones sobre varias jugadas del encuentro del domingo ante el Real Madrid. Durante la cita, ambas partes intercambiaron sus argumentos y el club pudo escuchar audios de la sala VAR.
El encuentro fue cordial, aunque no resolvió las diferencias de criterio. Las conversaciones se centraron en la posible expulsión de Arda Güler tras un lance con Peque y en una acción de Konaté sobre Robbie Ure antes de un gol madridista. También se trataron otras decisiones del partido, entre ellas una posible pena máxima sobre Peque y el penalti señalado a Andrés Castrín por una acción sobre Kylian Mbappé.
Las explicaciones sobre la acción de Güler
La jugada que concentró la principal queja sevillista fue el contacto de Güler con Peque, que el club consideraba merecedor de expulsión. El CTA explicó que el VAR no llamó al árbitro de campo porque no disponía de imágenes suficientemente nítidas para valorar la intensidad de la acción y determinar si había motivos para recomendar una revisión. En la reunión se escuchó también el audio de la sala VOR y se repasó cómo se había evaluado la jugada.
El Sevilla sostiene que el gesto fue intencionado y que debía bastar para justificar la expulsión. La discrepancia, por tanto, no se limita a la interpretación del contacto: también afecta a la calidad de las imágenes disponibles y al umbral que debe llevar al VAR a intervenir. El árbitro de campo era Mateo Busquets Ferrer y el responsable de la sala VOR, Guillermo Cuadra Fernández.
El contacto con Ure y las demás acciones
En la acción de Konaté sobre Ure, previa a un gol del Real Madrid, el Sevilla reclamaba una falta. El CTA admitió que hubo contacto, pero consideró que el VAR no debía intervenir porque Ure no podía alcanzar el pase de un compañero. Según la explicación trasladada al club, a partir de ese momento comenzaba una nueva jugada. El Sevilla no comparte esa lectura y entiende que la infracción debía tenerse en cuenta en la acción posterior.
La reunión incluyó asimismo la posible falta de Marc Cucurella sobre Peque. El CTA consideró que no había claridad suficiente para que el VAR interviniera. Además, planteó que, si el árbitro hubiera señalado penalti en el campo, tampoco habría correspondido una revisión de la sala VAR.
Del Nido Carrasco pidió explicaciones también por el penalti señalado a Castrín sobre Mbappé. La respuesta del comité fue que había contacto y que, al tratarse de una decisión tomada por el árbitro en el terreno de juego, el VAR no intervino.
Un diálogo que no cierra la polémica
Por parte del CTA asistieron su presidente, Fran Soto, y los responsables técnicos David Fernández Borbalán y Fernando López Acera. Del Nido Carrasco estuvo acompañado, entre otros, por Antonio Rosado, director de la asesoría jurídica del Sevilla. La reunión se enmarcó en la política de diálogo del comité con los clubes.
El intercambio privado de explicaciones no ha eliminado el desacuerdo. Ese mismo día, el Sevilla criticó en redes sociales el silencio público del estamento arbitral en el espacio televisivo Tiempo de Revisión. La cita permitió al club plantear sus dudas y conocer los argumentos arbitrales, pero dejó abiertas las diferencias sobre la acción de Güler, el contacto con Ure y el criterio de intervención del VAR.