La Grada d’Animació no funcionará en el próximo partido de Liga. La suspensión afecta al conjunto del espacio y su posible reapertura ante el Aston Villa dependerá del diálogo con los grupos que lo integran.
El FC Barcelona suspenderá el funcionamiento del Gol 1957, conocido como Grada d’Animació, durante el partido de Liga del próximo sábado ante el Alavés. La medida afecta al espacio en su conjunto y no se limita a la persona identificada por el golpe a Eduardo Camavinga durante el Clásico. El club ha vinculado la decisión a la sucesión de expedientes abiertos contra la entidad y algunos de sus socios por conductas contrarias a los valores del deporte.
El Barça sostiene que estos comportamientos pueden acarrear sanciones económicas, exponer el estadio a un posible cierre y perjudicar la imagen del club. La suspensión llega tras los incidentes registrados durante el partido contra el Real Madrid, en el que LaLiga denunció insultos y lanzamiento de objetos desde la grada, además de la agresión a Camavinga.
Los incidentes del Clásico
El golpe al jugador francés se produjo durante la celebración de uno de los goles del equipo madridista. Los Mossos d’Esquadra identificaron al presunto autor y actuaron administrativamente contra él. La identificación se llevó a cabo con ayuda de las cámaras de seguridad del Spotify Camp Nou y en colaboración con los servicios de seguridad del club.
La actuación policial se refiere a una persona concreta. La suspensión del Gol 1957, en cambio, afecta al funcionamiento de la grada durante el encuentro ante el Alavés. No implica que todos sus integrantes hayan participado en los incidentes, pero sí deja sin actividad el espacio mientras el equipo disputa ese partido.
Los episodios del Clásico se enmarcan en una sucesión de expedientes relacionados con conductas de aficionados. El Barça ha anunciado que se reunirá con los representantes de los grupos que integran el Gol 1957 para abordar la situación y acordar compromisos. La entidad plantea preservar el apoyo al equipo sin poner en riesgo el patrimonio ni la reputación del club.
La posible reapertura, pendiente del diálogo
El club quiere que el Gol 1957 pueda volver a estar plenamente operativo en el partido contra el Aston Villa. Esa opción no está confirmada: el Barça la condiciona a que las conversaciones permitan reconducir la situación y garanticen el buen funcionamiento de la grada. Por tanto, la suspensión está decidida para el encuentro ante el Alavés, mientras que la actividad en el siguiente partido dependerá del resultado de las conversaciones.
El objetivo planteado es mantener una animación intensa y respetuosa. Para ello, los representantes de los grupos deberán abordar con el club qué compromisos permiten evitar nuevos incidentes y asegurar que el espacio pueda funcionar con normalidad. La decisión sobre la reanudación no se presenta como automática ni como una sanción individual al presunto autor del golpe.
Un antecedente en Montjuïc
No es la primera vez que el Barça clausura temporalmente su grada de animación. En noviembre de 2024, cuando el equipo jugaba en el Estadi Olímpic Lluís Companys, el club cerró el espacio en un contexto de sanciones por el comportamiento de aficionados durante la temporada anterior. La junta directiva atribuyó entonces la medida al incumplimiento de obligaciones asumidas por los colectivos.
La grada volvió a habilitarse en marzo, coincidiendo con la ampliación del aforo del Spotify Camp Nou. Ahora, la continuidad del Gol 1957 dependerá de los compromisos que se alcancen en las reuniones anunciadas y de que el club considere garantizado su funcionamiento. El primer partido afectado por la suspensión será el del sábado ante el Alavés.
Publicidad
Publicidad