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Valles sostuvo al Betis y Balaídos repartió el botín sin goles
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Valles sostuvo al Betis y Balaídos repartió el botín sin goles

Por Redacción FútbolAlDía

El Celta mandó antes del descanso, pero el Betis creció tras la reanudación y rozó el triunfo en el tramo final. Álvaro Valles fue decisivo y el larguero frenó a Deossa en un empate que mantiene a los verdiblancos en zona de Champions.

Valles apagó el mejor tramo celeste

Balaídos ofreció un partido de ida y vuelta en el que cada equipo tuvo su momento, pero ninguno encontró la precisión necesaria para inclinarlo. El RC Celta de Vigo y el Real Betis Balompié cerraron la tarde con un 0 - 0 que premió la resistencia de los porteros y dejó la sensación de que el empate encajaba con lo visto: dominio celeste antes del descanso, reacción verdiblanca después y suspense hasta el último suspiro.

El Celta impuso pronto su energía. Con Javi Galán dando profundidad por la izquierda y Pablo Durán buscando el espacio, los locales llevaron el juego hacia el área bética y obligaron a Álvaro Valles a intervenir. El guardameta respondió con serenidad en un mano a mano ante Durán y volvió a hacerse grande poco después, cuando el ataque celeste insistió. Su colocación y su paciencia para no vencerse antes de tiempo fueron claves: más que una sucesión de reflejos, mostró lectura para aguantar al delantero y cerrar los ángulos.

El Betis, que empezó sin un delantero centro específico, intentó gobernar con posesiones largas y la movilidad de Nelson Deossa, colocado como referencia ofensiva. La idea le permitió sumar un centrocampista por delante, pero dejó al equipo sin un rematador claro para culminar algunos ataques. Isco y Dani Ceballos buscaron conectar entre líneas; aun así, durante buena parte del primer acto el control bético tuvo poco filo. Pellegrini reconocería después que el Celta había sido superior en ese periodo y que Valles había resuelto las llegadas más comprometidas.

Deossa encontró el larguero; el Betis, otra marcha

La reanudación cambió el paisaje. El Betis adelantó sus líneas y Deossa encontró espacio dentro del área para soltar un disparo potente que se estrelló en el larguero de Radu. Fue una ocasión de enorme claridad y el aviso de que los visitantes habían dejado atrás la fase más espesa de su partido. Antony también probó a Radu, aunque el portero celeste controló el remate sin grandes dificultades.

Pellegrini movió el banquillo para cambiar la estructura: Troy Parrott entró para ocupar el puesto de delantero, Pablo Fornals aportó piernas y conexión, y Lo Celso se sumó más tarde a la elaboración. El relevo de Deossa por Parrott dio al Betis una referencia más natural en el área, mientras que el equipo empezó a encontrar mejores apoyos para progresar. En el Celta, la entrada de Williot y Jutglà buscó renovar el impulso; después llegaron Iago Aspas y Carreira, con la intención de recuperar profundidad y amenaza.

El ajuste verdiblanco coincidió con su mejor tramo. Natan se sumó al ataque y tuvo una opción acrobática que se marchó desviada; Abde también apareció, aunque sin conseguir superar a Radu. En el otro lado, Valles volvió a sostener al Betis cuando el Celta encontró vías para volver a acercarse. El partido dejó de ser una cuestión de quién tenía más balón y pasó a decidirse en cada transición, cada duelo y cada intervención bajo palos.

Un final abierto y una ocasión que se escapó

La última parte tuvo nervio y espacios. El Celta buscó a Aspas y amenazó desde las bandas, mientras el Betis encontró campo para correr. Parrott dispuso de más de una opción en los minutos finales, pero no acertó a dirigir sus remates entre los tres palos. La más clara llegó ya en el añadido: tras una buena acción dentro del área, el irlandés golpeó de forma defectuosa y la pelota salió demasiado cruzada. Pellegrini lamentó después que el delantero no hubiese conectado bien el disparo, aunque aceptó el reparto de puntos.

La tensión no terminó ahí. El Celta todavía tuvo una última llegada en una acción embarullada, pero tampoco logró convertirla en un desenlace distinto. Así se consumó el RC Celta de Vigo 0 - 0 Real Betis Balompié: un marcador sin goles, no un partido sin ocasiones ni emociones. Valles, elegido jugador más valioso, resumió el equilibrio al considerar que la segunda parte había pertenecido más a su equipo y que el empate era justo. El portero sevillano firmó cuatro paradas y volvió a ser decisivo para un Betis que conserva su plaza en zona de Champions; el Celta, por su parte, se quedó sin premio pese a su buen comienzo y a la insistencia final. En Balaídos, el larguero y los guardametas terminaron imponiendo su ley.

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