
San Mamés recupera el pulso: el Athletic arrolla al Getafe
El Athletic Club se reencontró con la victoria con un contundente 4-0 ante el Getafe CF. La eficacia a balón parado, el desequilibrio de Nico Williams y el impulso de Lezama marcaron una tarde que también dejó el homenaje a Guruzeta.
La pelota parada abrió el camino de la reacción
San Mamés necesitaba una tarde así: una victoria que no solo cortase la espera, sino que devolviera al Athletic la sensación de reconocerse sobre el césped. El equipo de Edin Terzic respondió con autoridad ante el Getafe y convirtió el encuentro en una afirmación colectiva. El Athletic Club 4 - 0 Getafe CF dejó una diferencia contundente, pero también señales futbolísticas que el conjunto rojiblanco llevaba semanas buscando: iniciativa, eficacia y capacidad para sostener el plan.
La estrategia tuvo un peso decisivo. Tres de los tantos llegaron a balón parado, una vía que el Athletic aprovechó para abrir y ensanchar el partido. Terzic subrayó después el valor del primer gol, porque permitió desbloquear un duelo que exigía paciencia y concentración. No fue un detalle aislado: el equipo encontró en esas acciones una forma de traducir su empuje en ventaja y obligar al Getafe a salir de su estructura.
El entrenador alemán celebró una victoria merecida y, sobre todo, coral. El Athletic no dependió de una sola respuesta individual: combinó el trabajo en las acciones ensayadas con la profundidad de sus extremos y la presencia de sus atacantes. Para un equipo que encadenaba cuatro jornadas sin ganar, el resultado tuvo el efecto de un desahogo; para Terzic, la tarea inmediata es convertirlo en un punto de apoyo y no en una excepción.
Nico volvió a encender la banda
El regreso de Nico Williams a la titularidad añadió desborde y electricidad. Después de perderse varios compromisos por una lesión en el recto anterior y reaparecer con pocos minutos, el internacional volvió a ocupar su lugar en el once y disputó 68 minutos. Terzic lo describió como “casi imparable” por su banda, una valoración que resumió su capacidad para fijar al rival y ofrecer una salida vertical.
La actuación llegó, además, en medio del ruido generado por las declaraciones de su representante sobre una posible salida. Nico respondió en el campo y, tras el encuentro, fue tajante: “Nunca he dudado de estar aquí”. También afirmó que había rechazado ofertas de clubes como Barcelona, Arsenal y PSG porque quería seguir en el Athletic. El extremo insistió en que la decisión le corresponde a él y a su familia, y sostuvo que la polémica no le había apartado de su objetivo: ayudar al equipo.
Iñaki Williams también tuvo un motivo especial para celebrar: encontró el gol en LaLiga, un premio destacado por Terzic para el capitán. La combinación de ambos hermanos volvió a ofrecer al Athletic una amenaza por fuera y una referencia para atacar con más de una solución, justo lo que el técnico quiere mantener en los próximos partidos.
Lezama también ocupó el escenario
La tarde tuvo un componente de futuro. Christian Imga y Txus Vizcay debutaron con el primer equipo, oportunidades que Terzic defendió como recompensa al trabajo y no como gestos simbólicos. Vizcay, además, participó en la jugada del tercer tanto. El entrenador reivindicó así la labor de Lezama y la posibilidad de que los jóvenes den el salto cuando están preparados para competir.
También regresó Beñat Prados tras su lesión, mientras que Vivian volvió a sumar minutos esta temporada. No todo fue celebración: Terzic lamentó las molestias musculares de Galarreta. Y el equipo quiso acordarse de Guruzeta, lesionado de gravedad días antes, en una jornada en la que el resultado compartió protagonismo con la solidaridad del vestuario.
Un golpe duro para el Getafe
El Getafe se marchó de San Mamés con una derrota que agudiza su momento delicado. José Bordalás reconoció el impacto de la actuación y la describió como una imagen que su equipo “no se puede permitir”; también dijo sentirse muy dolido. La fragilidad azulona quedó expuesta ante un Athletic que castigó sus concesiones y sostuvo la intensidad, aunque el marcador no borra por sí solo los problemas que el conjunto madrileño deberá corregir.
Para los rojiblancos, en cambio, el desafío es dar continuidad a la respuesta. Terzic pidió mantener la misma intención ofensiva y controlar la euforia: la goleada recupera confianza, pero el valor real de la tarde dependerá de lo que el Athletic construya a partir de ella. San Mamés ya tuvo su celebración; ahora el equipo debe demostrar que también puede llevar ese impulso lejos de casa.