
García Plaza cuestiona que el VAR no interviniera en la acción de Peque
Tras el 4-1 ante el Real Madrid, el entrenador del Sevilla sostuvo que la acción debía haber sido revisada y que podía haber supuesto una expulsión. Aclaró que jugar con un hombre más no habría garantizado la victoria.
El Sevilla cayó por 4-1 ante el Real Madrid en un encuentro marcado, en la valoración de Luis García Plaza, por una acción relacionada con Peque. El entrenador consideró que la jugada merecía una revisión del VAR y que podía haber terminado con la expulsión de un futbolista rival. No hubo tarjeta roja y el técnico lamentó que su equipo no pudiera disputar el resto del partido en superioridad numérica.
«Nos han privado de jugar otro partido», resumió García Plaza al término del encuentro. Su queja no equivalía a dar por segura una victoria sevillista: admitió que el Real Madrid podía imponerse incluso con un jugador menos. Lo que defendió fue que la inferioridad rival habría cambiado el desarrollo del partido y ofrecido al Sevilla una oportunidad distinta.
La acción de Peque y la petición de revisión
García Plaza sostuvo que el árbitro de campo quizá no hubiera apreciado la acción, pero que el equipo de videoarbitraje debía contar con imágenes para valorarla. «Hay que hablar con el del VAR, no con el árbitro», dijo. En su opinión, era una jugada para que el VAR avisara al colegiado y propiciara una revisión. El entrenador la calificó de «una agresión» y aseguró que, si se hubiera producido esa intervención, la acción habría acabado en expulsión.
Como parte de su argumento, el técnico contó que Peque había comentado en el descanso que le habían pegado. García Plaza sostuvo que, a partir de esa apreciación, la acción debía ser sancionada con tarjeta roja. Se trata de la interpretación del entrenador: la jugada no acabó con una expulsión y su reclamación se centró en que el VAR no promoviera una revisión.
El entrenador también expresó su malestar porque, según le habían comentado, la acción no se había visto en televisión. La describió como clara y afirmó que el Sevilla debía haber tenido la posibilidad de jugar con un futbolista más durante una parte considerable del encuentro. García Plaza habló de unos 65 minutos, un cálculo suyo sobre el tiempo que habría quedado por delante; no lo presentó como una garantía de que el resultado hubiera sido otro.
El resultado, sin una victoria asegurada
«Igual no ganamos», reconoció el técnico, que insistió en que el Real Madrid podía ganar también en inferioridad. Su reclamación fue que el Sevilla no pudo afrontar el partido en ese escenario, no que la expulsión hubiera asegurado los tres puntos. En esa misma línea, recalcó que no se podía saber qué habría ocurrido con un jugador más.
García Plaza también admitió que su equipo tenía aspectos que mejorar y que se había descompuesto algo tras encajar. Incluso señaló que el marcador podría haber sido más amplio. A la vez, describió la indignación por la jugada como un factor que afectó al ánimo del equipo. Así, combinó la crítica arbitral con el reconocimiento de que el Sevilla no había ofrecido un partido sin errores.
La falta señalada antes del segundo gol
El entrenador mencionó además una acción previa al segundo gol del Real Madrid. Según su interpretación, hubo una falta sobre Robbie Ure, aunque aclaró que no la consideraba merecedora de expulsión. Su argumento fue que quedaba mucho campo y que el Sevilla habría podido defender la jugada de otra manera. Distinguió así esa reclamación de la acción de Peque, que sí entendía que debía haber derivado en una tarjeta roja.
Sobre el arbitraje en España, García Plaza dijo que no era él quien debía decidir qué cambios aplicar. También criticó lo que considera un desequilibrio en las quejas públicas de los clubes y citó al Real Madrid, al Barcelona y al Atlético de Madrid. Sin embargo, el eje de su valoración fue la jugada de Peque: a su juicio, el VAR debía haber intervenido, aunque la posible superioridad sevillista no permita saber cómo habría terminado el encuentro.