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El Villarreal remonta al Málaga y le hunde en la zona de descenso
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El Villarreal remonta al Málaga y le hunde en la zona de descenso

Por Redacción FútbolAlDía

El Villarreal conquista en La Rosaleda su primera victoria de la temporada tras imponerse por 1-3 a un Málaga que se adelantó, pero acabó superado por la calidad ofensiva y el dominio territorial del conjunto de Íñigo Pérez.

La transición blanquiazul encontró una grieta, pero no un refugio

La Rosaleda recibió el duelo del 17 de septiembre como una oportunidad de desahogo para dos equipos instalados en la parte baja, pero el partido terminó confirmando que el Villarreal tenía más recursos para salir del apuro. El Málaga planteó un 4-5-1 compacto, con la intención de cerrar pasillos interiores y lanzar a Larrubia, Juan Cruz y Chupe al espacio. El Villarreal, dispuesto en un 4-2-3-1, respondió con paciencia, amplitud y una circulación diseñada para mover la estructura local de un lado a otro.

El plan malaguista encontró pronto una recompensa. Un robo cerca del área propia dio paso a una transición vertical conducida por Larrubia, que superó líneas y abrió hacia Juan Cruz. El pase atrás del extremo permitió a Carlos Dotor aparecer en el lugar preciso y finalizar una acción que encendió a la grada. Fue una muestra de lo que el Málaga necesitaba: pocos toques, velocidad y agresividad al atacar el espacio.

Sin embargo, el tanto no modificó la lógica del encuentro. El Villarreal siguió acumulando posesión y comenzó a instalarse cada vez más arriba. Ilias Akhomach fue el atacante más insistente en ese tramo, capaz de recibir abierto, encarar y alcanzar la línea de fondo. Alfonso Herrero tuvo que intervenir ante sus disparos y centros, mientras Ángel Recio y el resto de la zaga local resistían como podían el crecimiento amarillo.

Moleiro y Gueye cambian la temperatura de La Rosaleda

El empate nació precisamente de esa insistencia. Ilias volvió a desequilibrar por la banda derecha y encontró a Alberto Moleiro en una posición franca dentro del área. El canario no perdonó y convirtió en gol una jugada que resumió la superioridad técnica del Villarreal en los últimos metros. El Málaga había conseguido protegerse durante buena parte del inicio, pero cada pérdida comenzó a convertirse en una amenaza para su portería.

La lesión de Santi Comesaña obligó a Íñigo Pérez a mover piezas antes del descanso. La entrada de Pape Gueye no fue un simple relevo: aportó potencia, recorrido y una presencia física que el centro del campo visitante necesitaba para imponerse en las disputas. El senegalés terminó siendo el factor decisivo del partido. En una acción elaborada desde la medular, Gueye conectó con Moleiro, continuó su carrera y recibió después la asistencia de Ayoze para definir ante Herrero.

Ese golpe cambió el estado emocional del encuentro. El Málaga había competido desde la energía y la ilusión, pero comenzó a verse obligado a correr detrás de la pelota. El Villarreal, en cambio, encontró espacios entre líneas y pudo atacar con sus laterales y extremos más liberados. La reacción de Funes tras el descanso, con la entrada de Dani Lorenzo y Rafita, buscó dar más profundidad y capacidad de conducción a los locales, aunque no logró alterar de forma sostenida la jerarquía del choque.

La posesión amarilla convirtió la remontada en control

Las cifras explican con claridad el desenlace. El Villarreal terminó con un 63% de posesión, 16 remates frente a los 5 del Málaga y 7 disparos entre los tres palos por solo 1 del conjunto blanquiazul. También generó siete grandes ocasiones, una diferencia que revela que el dominio no fue estéril ni meramente territorial. Los visitantes movieron el balón con más precisión, ganaron la mayoría de los duelos importantes y obligaron al Málaga a defender demasiado cerca de su propia área.

Los locales tuvieron algunos momentos para reabrir el partido. Recio despejó bajo la línea de gol una ocasión de Ayoze y, tras la reanudación, volvió a aparecer para evitar que el Villarreal ampliara su ventaja. Izan Merino también salvó una acción sobre la línea, mientras que Mikautadze estrelló un remate en el poste. La Rosaleda empujó cuando el Málaga consiguió enlazar posesiones más largas, pero el equipo de Funes no encontró continuidad en sus ataques.

El contraste entre ambos banquillos también resultó significativo. El Villarreal pudo recurrir a cambios ofensivos como Mikautadze y Carlos Romero sin perder amenaza, mientras el Málaga necesitó transformar su estructura para buscar una reacción que nunca terminó de consolidarse. La presión local fue más emocional que táctica; la visitante, más ordenada y eficaz.

Un penalti que selló el golpe y agrava el escenario

El tramo final todavía deparó una secuencia de tensión. El Villarreal alcanzó el área en una transición y un remate terminó en la red, aunque la intervención del VAR llevó al árbitro a revisar una acción previa. La jugada acabó resolviéndose con penalti por una falta de Alfonso Herrero sobre Macia. Pape Gueye asumió la responsabilidad, esperó el movimiento del guardameta y ajustó su lanzamiento al palo para completar su doblete.

El marcador oficial, Málaga CF 1 - 3 Villarreal CF, deja dos lecturas opuestas. El conjunto de Íñigo Pérez celebra su primera victoria de la temporada después de una reacción de personalidad, sostenida por Moleiro, Ilias y un Gueye determinante. El Málaga, en cambio, continúa sin ganar en su regreso a Primera y cae a los puestos de descenso. Alfonso Herrero pidió calma y recordó que el margen de crecimiento de la plantilla es amplio; Juanfran Funes, por su parte, defendió que la película cambiará cuando el equipo consiga adaptarse a la exigencia de la categoría. Para que esa promesa empiece a cumplirse, el Málaga deberá convertir su energía inicial en control y sus transiciones aisladas en un plan competitivo completo.

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