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El Sevilla somete a Osasuna y vuelve a mirar hacia Europa
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El Sevilla somete a Osasuna y vuelve a mirar hacia Europa

Por Redacción FútbolAlDía

El Sevilla venció al CA Osasuna por 2-0 en el Sánchez-Pizjuán, tras ajustar una presión que al principio no encontraba respuesta. Isaac Romero abrió el camino y Félix Correia culminó una actuación de dominio y ambición.

Osasuna sorprendió; el Sevilla corrigió la presión

El Sánchez-Pizjuán volvió a ser escenario de una noche de alivio para el Sevilla. Después de unos primeros minutos en los que Osasuna encontró espacios y se mostró más combinativo de lo que esperaba su rival, el equipo de Luis García Plaza ajustó la presión y tomó el control territorial. El marcador oficial, Sevilla FC 2 - 0 CA Osasuna, reflejó una victoria construida desde esa adaptación: primero, resistir el desconcierto; después, instalarse en campo contrario y obligar al conjunto navarro a defender cada vez más cerca de su área.

Jagoba Arrasate reconoció que Osasuna había estado bien durante los primeros veinte minutos, pero que después se volvió previsible. La lectura del entrenador rojillo resumió el cambio de guion: el Sevilla dejó de perseguir a destiempo, cerró mejor las líneas de pase y pudo adelantar al bloque sin desordenarse. En su análisis posterior, García Plaza explicó que el plan inicial de presión no había interpretado bien la salida visitante; una vez corregido, los nervionenses dominaron buena parte del encuentro, con y sin balón.

Fofana activa el golpe y Romero lo convierte en gol

La superioridad sevillista encontró su primera expresión decisiva en Isaac Romero. Youssouf Fofana, uno de los nombres propios de la noche, le sirvió el balón con un taconazo y el delantero resolvió con un disparo potente desde fuera del área. Más que una acción aislada, fue el premio a un equipo que había empezado a recuperar en zonas adelantadas y a jugar cerca de la portería de Aitor Fernández.

Romero, de vuelta a la titularidad, volvió a ser determinante. García Plaza destacó después su regreso al gol y la confianza que mantiene en él, además de recordar que lo ve especialmente cómodo acompañado por otro delantero. La apuesta por dos puntas ofreció al Sevilla presencia para presionar y fijar a los centrales, mientras Fofana conectaba el trabajo del medio con las llegadas. Osasuna, que había arrancado con energía, perdió progresivamente la capacidad de salir con continuidad.

El control sevillista también se defendió

La ventaja no convirtió el partido en un trámite. Osasuna trató de reengancharse y buscó a Ante Budimir, pero la pareja formada por Kike Salas y Andrés Castrín sostuvo el área con firmeza. Salas destacó por su agresividad en los duelos y su capacidad para anticipar; cuando se incorporó al ataque, Aitor Fernández le negó una ocasión con una intervención de mérito. El portero visitante evitó que el dominio local se tradujera antes en una diferencia mayor.

También hubo señales de que el Sevilla no se conformaba con proteger lo conseguido. Juan Iglesias se encontró con el poste y el equipo siguió encontrando vías para correr cuando Osasuna adelantó líneas. En una de esas transiciones, Fofana volvió a ser decisivo al impulsar la jugada que terminó con Félix Correia llegando para marcar el gol de la tranquilidad. El portugués confirmó su aportación ofensiva y, como el resto del frente de ataque, también colaboró en el trabajo sin balón.

La portería a cero completó una actuación colectiva sólida. Odysseas tuvo una noche relativamente tranquila, mientras el bloque protegía las zonas de remate y evitaba que Budimir recibiera con comodidad. No fue únicamente una victoria por eficacia: el Sevilla generó más, defendió lejos de su área durante largos tramos y apenas permitió que Osasuna enlazara ataques peligrosos.

Tres puntos para disfrutar, sin perder la exigencia

El triunfo devolvió al Sevilla a la senda de la victoria y lo afianzó en la zona europea de la clasificación. García Plaza recordó que el equipo sumaba 17 puntos y pidió disfrutar del momento sin caer en la euforia: para él, competir cada jornada sigue siendo la prioridad, con una agenda exigente por delante. El técnico también subrayó el compromiso de sus futbolistas y la comunión con una grada que pudo volver a celebrar una actuación convincente en casa.

La noche tuvo, además, un epílogo más cercano a la gente que a la pizarra. Aitor Fernández lanzó su camiseta a los aficionados con ayuda de un miembro de seguridad, entre bromas desde la grada, y Rubén García encontró una puerta por la que pudo acercarse para hacerse una foto con seguidores rojillos. Osasuna se marchó con una derrota que Arrasate consideró justa; el Sevilla, con tres puntos, una defensa firme y la sensación de haber encontrado respuestas tácticas cuando el partido se las exigió.

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