El Athletic Club venció por 2-1 a la Real Sociedad en San Mamés. La profundidad de los Williams y las paradas de Unai Simón sostuvieron a los rojiblancos, mientras un penalti discutido antes del descanso marcó el desenlace.
La profundidad rojiblanca abrió una grieta en la zaga realista
San Mamés empujó desde el primer instante y el Athletic encontró pronto el camino para llevar el derbi a su terreno: atacar el espacio a la espalda de la defensa visitante. La Real Sociedad tardó en ajustar la línea y sufrió con las carreras de los hermanos Williams y las incorporaciones por los costados. Álex Berenguer tuvo una ocasión muy clara en el arranque, y la lesión de Maroan Sannadi obligó a mover pronto el plan local, con Robert Navarro entrando en su lugar. El cambio no apagó la presión rojiblanca.
La conexión entre Nico e Iñaki Williams castigó esa defensa adelantada. Nico encontró el pase profundo y su hermano ganó la carrera para superar a Álex Remiro con una definición elevada. El Athletic había impuesto ritmo, agresividad y verticalidad; durante ese tramo, la Real no encontraba cómo proteger su última línea ni cómo frenar la avalancha por las bandas.
El gol, sin embargo, no cerró el partido. La Real empezó a conservar mejor el balón y a enlazar posesiones, una respuesta que alteró el pulso del encuentro. Luka Sucic aprovechó un balón que quedó en la frontal y sacó un disparo raso y potente para igualar. El tanto cambió la energía: los visitantes crecieron, Carlos Soler ayudó a dar sentido a la circulación y el Athletic tuvo que apoyarse en Unai Simón.
Simón sostuvo al Athletic cuando la Real se encendió
En los mejores minutos donostiarras, el guardameta rojiblanco evitó que la reacción adquiriese todavía más peso. Respondió ante las llegadas de Barrenetxea y Oyarzabal con intervenciones de reflejos y colocación, justo cuando la Real encontraba espacios para atacar tras recuperar el balón. La actuación de Simón fue decisiva no solo por las paradas, sino porque permitió al Athletic resistir sin descomponerse mientras el partido se inclinaba hacia el área local.
El derbi llegó al descanso con la Real más asentada y una jugada que concentró la tensión de toda la noche. Nico Williams encaró a Jon Mikel Aramburu dentro del área y el árbitro señaló penalti. La decisión fue muy protestada por los jugadores visitantes y el VAR no modificó el criterio. Berenguer convirtió desde los once metros y devolvió la ventaja al Athletic justo antes de la pausa.
Una decisión discutida y un final de resistencia
La controversia siguió viva después del encuentro. Pellegrino Matarazzo expresó su enfado y sostuvo que Aramburu había tocado el balón antes del contacto. «No entiendo por qué el VAR no ha intervenido», afirmó el técnico, que también cuestionó que la acción no se revisara con más detenimiento. Su protesta reflejó el sentimiento de una Real que consideró determinante una decisión arbitral en un partido de márgenes estrechos; el Athletic, por su parte, defendió que el desenlace también se había construido con su empuje inicial y su capacidad para aprovechar la profundidad.
Tras el descanso, el juego se volvió más equilibrado y menos vertiginoso. Remiro evitó que Iñaki Williams ampliara la distancia en un mano a mano, mientras Sucic probó fortuna desde fuera del área. La Real tuvo más balón por momentos, pero le costó convertir la posesión en llegadas continuas. Unai Simón volvió a aparecer ante un disparo lejano de Soler, y los visitantes desperdiciaron otra oportunidad prometedora en una acción que acabó con un remate impreciso de Gonçalo Guedes.
El Athletic cerró filas, buscó la contra y defendió con orden los últimos minutos, en los que la ansiedad de la Real fue creciendo. El marcador oficial, Athletic Club 2 - 1 Real Sociedad de Fútbol, premió la eficacia local y las intervenciones de su portero en un derbi intenso, pero dejó un debate abierto sobre el penalti. Para los rojiblancos, fue una victoria de carácter en San Mamés; para los donostiarras, el final de una racha de cuatro triunfos ligueros y la sensación de haber tenido argumentos para obtener más.