Carles Marcos destaca el respaldo del técnico azulgrana al joven lateral, aunque recuerda que esa confianza no implica jugar todos los partidos.
La confianza de Hansi Flick en Xavi Espart no equivale a una titularidad asegurada. Esa diferencia resume el análisis de Carles Marcos, psicólogo y coach personal, sobre el momento del joven lateral del Barça. En una entrevista con SPORT, Marcos puso el foco en el respaldo que recibe del entrenador y en la necesidad de entender que su crecimiento también puede incluir partidos sin minutos.
Espart está en su primera temporada como jugador del primer equipo y ha llamado la atención por sus actuaciones. Para Marcos, el paso desde la cantera supone un cambio importante: aumentan la exigencia, las expectativas y la exposición a las críticas. A todo ello se suma la presión que cada futbolista puede imponerse para demostrar que merece la oportunidad.
El especialista advierte de que algunos jóvenes pueden llegar a pensar que un error basta para poner en duda todo lo que saben hacer. Ese temor también puede frenarles a la hora de intentar una acción por miedo a equivocarse o a la reacción de los demás. En ese contexto, el margen para aprender que ofrece un entrenador puede ayudarles a afrontar el salto con mayor tranquilidad.
Confianza para aprender, no una plaza garantizada
Marcos considera que Flick ha apostado por Espart pese a que era un jugador poco conocido para muchos aficionados. En su valoración, el técnico le transmite confianza, le apoya y le permite cometer errores, además de darle oportunidades para crecer sin exponerle continuamente en los partidos. El respaldo, por tanto, no significa que el lateral vaya a tener continuidad en cada encuentro, sino que puede desarrollar su juego sin que cada fallo se convierta en un juicio definitivo.
El psicólogo relaciona el caso de Espart con el de Pau Cubarsí, al que cita como otro joven que ha podido beneficiarse de la confianza de Flick. La comparación apunta al valor de contar con ese apoyo durante la adaptación, no a que ambos vayan a recorrer el mismo camino. Cada futbolista afronta su propio proceso y debe convivir con las exigencias de competir en un equipo de máximo nivel.
Marcos también recuerda que Espart tendrá que asumir que no jugará todos los partidos. Lo presenta como una parte normal del desarrollo de un jugador joven, no como una señal de que el entrenador haya dejado de confiar en él. La diferencia entre recibir oportunidades y tener una presencia constante resulta especialmente relevante en una primera temporada en el primer equipo.
El gol ante el PSG, un impulso dentro del proceso
La actuación de Espart en el Parque de los Príncipes fue uno de los episodios destacados de su inicio de curso. El lateral marcó el gol del Barça ante el Paris Saint-Germain y tuvo un papel relevante en su duelo con Khvicha Kvaratskhelia. El equipo azulgrana perdió el encuentro, pero Marcos cree que el tanto puede contribuir al desarrollo del futbolista.
Aun así, el especialista insiste en que conviene avanzar paso a paso, especialmente para un jugador joven que comparte vestuario con futbolistas de gran experiencia. Una actuación destacada puede ser un estímulo, pero no convierte a Espart en titular indiscutible ni elimina los desafíos propios de su adaptación. El reto será aprovechar las oportunidades cuando lleguen y entender que el aprendizaje continúa también cuando no le toque jugar.
Publicidad
Publicidad