
Veteranos del Rayo alertan de la fractura entre el club y su entorno
La Asociación de Veteranos ha roto su relación con el club por el «desinterés y falta de respeto» que denuncia su presidente. Exjugadores como Cota, Trejo y Ferrón describen un malestar prolongado y proponen diálogo o mediación, mientras advierten de que la tensión puede afectar al equipo.
La Asociación de Veteranos del Rayo ha roto su relación con el club. Su presidente, Mauricio Rey, conocido como Mauri durante su etapa como delantero, atribuye el desencuentro al «desinterés y falta de respeto» que, según afirma, ha recibido la agrupación. La ruptura se produce en un contexto de tensión entre la entidad y parte de su afición, visible de nuevo con la suspensión del partido ante el Athletic tras el lanzamiento de aviones de papel y pequeñas pelotas de goma al terreno de juego.
Las opiniones de antiguos jugadores sobre el conflicto, recogidas en una misma pieza de AS, coinciden en señalar un malestar acumulado, aunque no ofrecen una solución común. Sus declaraciones son valoraciones personales y no representan necesariamente una posición compartida por todos los veteranos ni un acuerdo entre las partes.
Un malestar que viene de lejos
Jesús Diego Cota calificó la situación de «crítica e insostenible» y describió lo ocurrido en el estadio como el punto culminante de una tensión previa. En su opinión, la afición no pretendía perjudicar al equipo, pero había llegado a un límite. Antonio Anero interpretó la protesta como una señal del descontento de una parte importante de la grada, mientras que Francisco Tanco recurrió a la imagen de «la cuerda» demasiado tensa para resumir su preocupación por una posible escalada.
Jordi Ferrón también vinculó el episodio con un conflicto prolongado y sostuvo que la situación no podía mantenerse. Mario Suárez, por su parte, afirmó que los seguidores reclaman atención para el club, el equipo femenino, la cantera y la propia afición. Óscar Trejo puso el acento en recuperar la identidad y los valores del Rayo, además de contar con un estadio en el que la gente pueda sentirse segura. Son demandas expresadas por esos exjugadores, no medidas acordadas por la entidad.
Mauri dijo que no le había sorprendido lo sucedido ante el Athletic. Consideró que la protesta reflejó un descontento extendido en la grada, aunque esa es su interpretación. Javier Monsálvez Carazo, conocido como Yuma, describió como deficiente la situación institucional y mencionó, entre otros asuntos, el estado del estadio y de la Ciudad Deportiva, así como la atención a la cantera y al fútbol femenino.
La preocupación por el primer equipo
Varios de los veteranos creen que el conflicto puede repercutir en los futbolistas. Suárez aseguró que también están cansados de la situación. Cota advirtió de que la preocupación podría acabar afectando al rendimiento y señaló que algunos jugadores quizá no se sientan cómodos expresando públicamente lo que piensan. Anero consideró que el cuerpo técnico intentará proteger el trabajo diario, aunque separar los problemas institucionales de la competición dependerá también de cada jugador.
El capitán Óscar Valentín pidió escuchar el malestar de la afición y buscar una vía de acercamiento que priorice el bien del Rayo. Alemão defendió, por su parte, que los seguidores reclamen mejoras. Ferrón apuntó que la suspensión complica la planificación y que el equipo depende del apoyo de su grada. El encuentro está previsto para reanudarse a puerta cerrada; las declaraciones de los exjugadores no fijan una fecha.
Propuestas distintas para acercar posturas
Los entrevistados no plantearon una salida única. Trejo pidió al presidente que escuche a los futbolistas y a la masa social. Cota propuso que la primera plantilla ayude a abrir el diálogo con la directiva, una iniciativa personal que no consta como propuesta del vestuario. Ferrón consideró necesaria alguna forma de mediación; Tanco reclamó conversaciones con las peñas y Anero pidió que la dirección tenga en cuenta el malestar y adopte medidas concretas.
También hubo diferencias al hablar de la propiedad. Suárez recordó que Raúl Martín Presa ha descartado vender el club y planteó que la dirección escuche a su entorno. Mauri expresó pesimismo sobre una posible venta y sostuvo que una disculpa y un acercamiento a la afición contribuirían a resolver la disputa. Yuma propuso que el presidente se rodee de personas que conozcan y aprecien la entidad y puedan ofrecerle consejo sincero.
Piti resumió el deseo de que se acerquen las posiciones y el equipo pueda volver a contar con el respaldo de su gente. Por ahora, las declaraciones de los exjugadores reflejan preocupación y propuestas de diálogo, pero no anuncian un proceso de mediación ni un acuerdo entre el club y sus aficionados.