
Pedro Neto gana peso en el Chelsea con su nuevo papel de carrilero
El portugués conserva su amenaza ofensiva desde la banda derecha y ha aumentado su aportación defensiva. Sus cifras de esta temporada reflejan el impacto del cambio táctico de Xabi Alonso.
El cambio de posición de Pedro Neto no ha reducido su presencia en ataque. Desde que Xabi Alonso lo utiliza como carrilero derecho, el portugués ha sumado trabajo defensivo sin dejar de llegar al área y generar ocasiones. Su doblete en la victoria por 2-0 ante el Everton fue una muestra de esa combinación: ocupar una posición más retrasada y seguir siendo un peligro cerca de la portería rival.
Un carrilero que sigue llegando al área
En la Premier League, Neto promedia 5,3 toques en el área contraria por cada 90 minutos, frente a los 3,6 de la temporada pasada. También ha mejorado en el uno contra uno: completa 1,8 regates por cada 90 minutos, por encima de los 1,6 anteriores, y su porcentaje de éxito ha pasado del 43,5 % al 52,6 %.
Su aportación no se limita a las acciones individuales. El portugués genera ahora 2,0 ocasiones por cada 90 minutos, frente a las 1,8 de la campaña anterior. En juego abierto, la media ha subido de 1,5 a 1,8. Los datos muestran que el nuevo puesto no le ha alejado de las zonas de peligro ni ha mermado su capacidad para participar en la creación.
La distribución de funciones ayuda a entenderlo. Alonso no pide la misma proyección ofensiva a los dos carrileros: en la izquierda suele alinear a Jorrel Hato o Pep Chavarría, mientras que Neto tiene más libertad para avanzar por la derecha. Esa estructura le permite incorporarse al ataque, aunque también le exige regresar y ayudar a sus compañeros cuando el Chelsea pierde el balón.
Más responsabilidad en defensa
El aumento del trabajo sin balón aparece también en las estadísticas. Neto ha pasado de 0,7 a 2,0 entradas por cada 90 minutos y de 2,9 a 3,9 posesiones ganadas. Son cifras de la Premier League que reflejan una mayor intervención defensiva en su nuevo cometido.
La broma del portugués sobre sus obligaciones como carrilero llegó después de otro partido, no tras la victoria ante el Everton. Neto marcó en el triunfo por 6-3 frente al Leeds en la Carabao Cup. Después del encuentro, Conor Coady, antiguo compañero suyo en el Wolverhampton Wanderers y entonces comentarista de Sky Sports, le preguntó cuándo le había preocupado encajar goles. «Ahora soy carrilero, tío», respondió Neto entre risas. Después explicó que, en su cabeza, siempre tiene que correr hacia atrás y ayudar a los defensas.
Alonso, por su parte, destacó su versatilidad tras el partido ante el Everton: «Puedes llamarlo como quieras: extremo, carrilero, jugador ofensivo o defensivo. Puede hacer muchas cosas». El técnico añadió que Neto es una amenaza para cualquier lateral cuando está cerca de la acción.
Un inicio que mejora sus registros anteriores
En sus nueve apariciones de esta temporada, tres de ellas como suplente, Neto suma cuatro goles y una asistencia. Antes de la llegada de Alonso, había marcado 19 goles y repartido 19 asistencias en 103 partidos con el Chelsea. En el Wolverhampton Wanderers, donde disputó 135 encuentros, firmó 14 tantos y 27 asistencias.
La diferencia en el ritmo goleador es notable, aunque el comienzo de curso todavía ofrece una muestra reducida. También supone un giro para un jugador cuya continuidad no estuvo asegurada durante el verano: el Chelsea no lo consideraba intransferible y había fijado un precio de salida cercano a los 100 millones de libras. Finalmente, Neto firmó un nuevo contrato hasta 2032 y se ha convertido en una pieza importante para Alonso.
El caso recuerda al de Victor Moses, que pasó de extremo a carrilero con Antonio Conte y contribuyó a la racha de trece victorias consecutivas del Chelsea en la temporada del título de 2017. La comparación sirve como antecedente, pero Neto no ha tenido que renunciar a su perfil ofensivo. Su nueva función combina esa amenaza con más obligaciones defensivas y, por ahora, está ampliando su influencia en el equipo.