
Lamine Yamal, sobre el racismo en el Bernabéu: «No voy a enfadarme»
El extremo del FC Barcelona recuerda los insultos racistas que recibió junto a Raphinha en el Santiago Bernabéu y explica por qué decidió no dejar que afectaran a su actuación durante el partido.
Lamine Yamal ha abordado el episodio racista que sufrió junto a Raphinha en el Santiago Bernabéu durante el Clásico del 26 de octubre de 2024. El extremo del FC Barcelona ha explicado cómo interpreta los insultos y las conductas racistas, tanto las expresadas de forma directa como aquellas que pueden pasar inadvertidas para quien las protagoniza.
La reflexión se produjo durante su conversación con Jorge Valdano en el programa «Universo Valdano», cuya emisión está prevista en Movistar Plus. Preguntado por si había sentido el racismo de una manera directa, Lamine respondió afirmativamente: «Sí, mil veces».
El racismo más allá del insulto directo
El futbolista señaló que el racismo no siempre se manifiesta mediante una agresión verbal evidente. «La gente indirectamente es racista contigo pero a lo mejor no se da cuenta. Hay muchos comentarios, muchas miradas, muchas veces, que son racistas y no se dan cuenta», explicó.
Con esta respuesta, Lamine amplió el foco hacia comportamientos cotidianos que pueden estar normalizados, aunque resulten ofensivos o discriminatorios para quienes los reciben. El jugador también indicó que procede de un entorno en el que determinadas actitudes pueden no generar una reacción inmediata, aunque dejó claro que eso no significa que sean aceptables: «Lo que está mal no se puede asumir».
El episodio del Bernabéu
Como ejemplo de racismo directo, Lamine recordó el vídeo grabado durante el partido contra el Real Madrid. En aquella escena, él y Raphinha fueron objeto de gritos e insultos desde la grada mientras celebraban un gol. Entre las expresiones dirigidas a ambos se escucharon términos racistas y xenófobos como «puto negro», «puto moro» y «mena de mierda».
La reacción de Lamine sorprendió a algunas personas, pero el jugador explicó que decidió no permitir que aquellas palabras modificaran su comportamiento sobre el terreno de juego. «Al final, que esa persona me llame negro no me va a molestar en nada, soy negro», afirmó.
El extremo distinguió entre la palabra y la intención con la que fue pronunciada. «Otra cosa es que esté bien o esté mal porque me lo dice de forma despectiva. Está mal», añadió. De este modo, dejó claro que no acepta el insulto, aunque optó por no responder con enfado durante el encuentro.
«Lo que no voy a hacer yo, que estoy jugando un partido, donde gente ha pagado la entrada para verme, es enfadarme por una persona que me ha faltado al respeto», concluyó al explicar su reacción.
Investigación y medidas posteriores
Los hechos fueron denunciados ante la Policía Nacional. Además, el Real Madrid abrió una investigación interna que permitió identificar a un menor como protagonista de los insultos.
La Fiscalía de Menores impuso posteriormente una prohibición de acceso durante 12 meses a cualquier recinto en el que se disputasen competiciones oficiales de fútbol. La medida incluyó también la realización de 30 horas de tareas socioeducativas y la obligación de pedir disculpas a Lamine Yamal.
El testimonio del jugador vuelve a poner de manifiesto la diferencia entre no dejarse condicionar por un insulto durante un partido y restar importancia al racismo. Lamine explicó su decisión personal de mantener la concentración, pero calificó de forma inequívoca como incorrecta la conducta de quien utilizó expresiones despectivas contra él y Raphinha. El episodio del Bernabéu queda así vinculado tanto a la respuesta del futbolista como a las actuaciones posteriores para identificar y sancionar al responsable.
