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Julián Álvarez decide y el Atlético resiste hasta el último suspiro
La Liga

Julián Álvarez decide y el Atlético resiste hasta el último suspiro

Por Redacción FútbolAlDía

El Atlético venció al Deportivo por 1-0 en el Metropolitano gracias a Julián Álvarez, pero sufrió ante un rival valiente que rozó el empate en la última jugada.

Un Atlético espeso ante un Deportivo sin complejos

El Atlético de Madrid encontró en Julián Álvarez el gol que necesitaba, pero no el partido que buscaba. En el Metropolitano, el conjunto rojiblanco superó al RC Deportivo La Coruña por 1-0 en un duelo que fue de menos a más para los locales y que acabó convertido en una prueba de resistencia. El resultado prolongó la racha de victorias ligueras del equipo de Diego Simeone, aunque la actuación dejó una advertencia: durante muchos minutos, el Deportivo se sintió cómodo y tuvo argumentos para llevarse algo más.

El Atlético quiso llevar la iniciativa desde el comienzo, pero movió el balón sin la velocidad necesaria para desordenar una defensa gallega bien plantada. El partido se jugó en pocos metros y el equipo visitante no se limitó a esperar. Cuando recuperaba, avanzaba con decisión y buscaba a Yeremay, capaz de darle pausa y desequilibrio a las transiciones. Nsongo también encontró espacios para inquietar, mientras los rojiblancos dependían de destellos aislados y disparos lejanos.

La ocasión más clara de esa primera mitad fue para Amatucci. Oblak rechazó una falta lanzada por Yeremay y, en el rebote, el centrocampista se topó con la rápida reacción del portero esloveno, que salvó a su equipo con el pie. El aviso resumió el desconcierto local: el Atlético tenía más balón, pero no lograba convertirlo en dominio real. Kang-in Lee trató de cambiar el pulso con dos acciones individuales, sin encontrar portería. La impaciencia empezó a asomar en la grada, que expresó su descontento ante un equipo sin ritmo ni fluidez.

Julián transforma el cambio de ritmo en ventaja

Simeone movió el banquillo tras el descanso y el Atlético regresó con más energía y profundidad. El cambio de escenario se tradujo pronto en una acción directa: Grimaldo envió un pase raso desde la izquierda y Julián Álvarez apareció en el área para rematar a la red. El delantero argentino, que volvía a marcar por segundo partido consecutivo, convirtió una de las primeras llegadas claras de los locales en el momento decisivo de la tarde.

El tanto tuvo un peso especial para un futbolista que aún buscaba recuperar plenamente el respaldo de parte de la afición. Tras el encuentro, Álvarez pidió disculpas por sus palabras durante el Mundial, cuando expresó su deseo de marcharse. «Fueron una equivocación de mi parte», reconoció, y añadió que entendía el enfado de los seguidores. Su respuesta más inmediata, sin embargo, llegó sobre el césped: estuvo atento en el área y firmó la acción que inclinó el partido.

Con la ventaja, el Atlético ganó metros y encontró más ocasiones para ampliar su renta, aunque no consiguió cerrar el encuentro. Hancko y Giuliano probaron desde fuera; Julián tuvo otra oportunidad tras un pase de Baena, pero Leo Román repelió el disparo con el rostro. Sorloth también lo intentó sin precisión. Los rojiblancos fueron más verticales que en la primera parte, pero su producción ofensiva no alcanzó para despejar la incertidumbre.

Oblak sostiene el triunfo cuando el Deportivo se vuelca

El Deportivo no se descompuso y guardó fuerzas para apretar en el tramo final. Con el Atlético reculando y el partido abierto, Kévin Sánchez tuvo dos opciones para empatar: primero no acertó a rematar bien desde el punto de penalti y, en la última jugada, no pudo empujar a la red un balón servido por Adama Traoré. Oblak, bien colocado, evitó el gol y sostuvo una victoria que ya parecía escapársele a su equipo.

El guardameta reconoció después que el Atlético había tenido «un poquito de suerte» y calificó de mala la primera parte rojiblanca. Su sinceridad retrató una noche de contrastes: el acierto de Álvarez decidió, pero la falta de continuidad mantuvo al rival con vida hasta el final. También tuvo un significado especial el regreso de José María Giménez al Metropolitano. El defensa uruguayo, ahora en el Deportivo y ovacionado por la afición con la que compartió trece temporadas, agradeció el cariño recibido y sostuvo que su equipo había merecido el empate.

La victoria acerca al Atlético a la parte alta de la clasificación en una jornada pendiente de lo que ocurra entre Barcelona y Real Madrid. Más allá de ese impacto, deja una conclusión inmediata: el equipo de Simeone volvió a sumar, pero necesitó que su delantero reencontrara el gol y que Oblak apareciera en el último suspiro. El Deportivo se marchó sin premio, aunque su valentía y la ocasión final hicieron que el triunfo local pesara mucho más de lo que sugiere la mínima diferencia.

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