El delantero ha comunicado al Atlético que no seguirá con el agente que le ha representado durante buena parte de su carrera. Javier Pastore está entre las opciones, pero Álvarez aún no ha elegido a su próximo representante.
Julián Álvarez ha decidido dejar de trabajar con Fernando Hidalgo, el agente que ha llevado sus asuntos durante buena parte de su carrera. El delantero ya ha comunicado la decisión al Atlético de Madrid y tendrá que elegir ahora quién se ocupará de su representación. Entre las personas con las que ha conversado figura Javier Pastore, representante de Enzo Fernández, aunque no es el único candidato y no aparece como favorito.
La decisión se refiere a la gestión de sus asuntos, pero no supone por sí misma un cambio en su situación deportiva. Álvarez sigue vinculado al Atlético y su próximo representante aún no está definido. El club, por su parte, valora positivamente el paso y pone el acento en que el delantero recupere su mejor nivel.
El relevo en la representación
El cambio pone fin a una relación profesional que se había prolongado durante casi toda la trayectoria del argentino. La información sobre la ruptura y la comunicación al Atlético fue publicada por Mundo Deportivo, que también sitúa a Pastore entre las opciones que ha explorado el jugador. No hay, sin embargo, un nombramiento confirmado: la decisión sobre quién asumirá el trabajo corresponde ahora a Álvarez.
La elección del agente puede influir en la manera de gestionar las cuestiones profesionales del futbolista, pero no permite anticipar cuál será su siguiente paso en el Atlético. Tampoco se conocen motivos personales expresados por el delantero para explicar la ruptura. Por eso, el cambio de representante no debe interpretarse como un anuncio de salida del club rojiblanco.
Las diferencias sobre el futuro del argentino
En los últimos meses, la continuidad de Álvarez se ha relacionado con el Barcelona. Desde el Atlético se había cuestionado el asesoramiento que recibió el jugador y se había señalado tanto a Hidalgo como al club azulgrana en las conversaciones sobre su futuro. Esa es la lectura de la entidad rojiblanca; no equivale a una explicación del propio Álvarez sobre su decisión de cambiar de agente.
Durante el Mundial, el delantero habría expresado en una zona mixta su deseo de dejar el Atlético para «cumplir un sueño». La frase, recogida por Mundo Deportivo, se vinculó entonces con una posible llegada al Barcelona. El mismo medio informó de una oferta azulgrana por el atacante y de que el Atlético la consideró insuficiente. También atribuyó a Miguel Ángel Gil Marín, consejero delegado rojiblanco, una postura contraria a su marcha al Camp Nou. Estos antecedentes ayudan a entender el desacuerdo público sobre el futuro del jugador, pero no establecen que la ruptura con Hidalgo obedezca a una causa concreta.
La prioridad del Atlético
Álvarez ha regresado a Madrid después de cumplir sus compromisos con Argentina. Mientras el delantero busca a la persona que llevará sus asuntos, el Atlético centra su atención en su rendimiento y en que recupere su mejor versión. Para el equipo, ese es el aspecto deportivo más relevante en este momento.
La elección del nuevo representante seguirá su propio curso. Pastore es una de las posibilidades mencionadas, no una decisión cerrada. Hasta que Álvarez comunique quién ocupará el puesto, lo confirmado es el final de su relación profesional con Hidalgo y el traslado de esa decisión al Atlético. No hay que confundir ese cambio con una determinación sobre su futuro como futbolista.
Publicidad
Publicidad