El centrocampista estadounidense encadena cuatro titularidades, todas con victoria, y desempeña una función más móvil. En la 2026/27 suma una asistencia; su gol ante el Manchester United fue anulado y no subió al marcador.
Johnny Cardoso ha ganado continuidad en el Atlético de Madrid después de una primera temporada condicionada por las lesiones y la adaptación al fútbol de Diego Pablo Simeone. El centrocampista estadounidense ha enlazado cuatro titularidades, todas en partidos que acabaron con victoria rojiblanca. Su papel también ha evolucionado: interviene más en la circulación y dispone de mayor libertad para alternar la protección de la zona central con el acompañamiento de las jugadas.
Una base defensiva en su primer curso
En LaLiga 2025/26, Cardoso disputó 15 partidos y acumuló 1.022 minutos. El análisis estadístico elaborado por Driblab y publicado por El Desmarque cifra en 4,79 sus entradas con éxito por cada 90 minutos, un registro situado entre el 10 % más alto de las cinco grandes ligas. Completó el 88,9 % de sus pases y no marcó ni asistió en el campeonato. En creación, promedió 0,35 ocasiones por cada 90 minutos.
Esos números dibujan a un centrocampista con peso en la recuperación y una circulación de balón fiable, pero con menos influencia en las acciones ofensivas. No describen por sí solos todas sus tareas, aunque sirven para apreciar el cambio de perfil que muestran sus primeros datos de la campaña actual. Cardoso no ha dejado atrás el trabajo defensivo; ahora parece combinarlo con una participación más amplia cuando el Atlético avanza.
Más movilidad y una asistencia
En la temporada 2026/27, el estadounidense suma una asistencia en seis encuentros y 355 minutos. Su gol ante el Manchester United fue anulado, por lo que no subió al marcador. En ese partido, el Atlético ganó por 2-0. La muestra liguera sigue siendo corta, así que conviene interpretar con prudencia cualquier comparación entre cursos.
Su acierto en el pase ha pasado del 88,9 % al 93,2 %. También han crecido sus registros de profundidad, de 0,97 a 2,28, y de regates completados, de 0,09 a 0,51 por cada 90 minutos. Son señales de una presencia más activa con balón y de una mayor capacidad para progresar, aunque todavía habrá que ver si las mantiene con más partidos y minutos.
En paralelo, sus entradas con éxito han bajado de 4,79 a 2,54 por cada 90 minutos. Esa diferencia no basta para concluir que haya perdido capacidad defensiva. Puede relacionarse con una distribución distinta de sus intervenciones y con una función menos fija. Simeone le permite moverse más y participar en distintas fases, en lugar de limitar su influencia a la recuperación.
El reto de sostener el crecimiento
Las cuatro titularidades consecutivas respaldan la idea de que Cardoso ha encontrado un espacio relevante en el equipo. La continuidad será importante para convertir esas señales iniciales en una aportación estable a lo largo de la temporada. También tendrá que mantener el equilibrio entre asegurar la posesión, proteger a sus compañeros y ofrecer líneas de pase para progresar.
Su evolución no se mide únicamente por las cifras ofensivas ni por el número de entradas. El valor del estadounidense está en cómo puede combinar tareas distintas dentro del centro del campo. Si sostiene esa fiabilidad y se adapta a las exigencias de cada partido, podrá consolidarse como una pieza útil para Simeone, tanto en la protección del equipo como en la construcción de sus ataques.