
Gavi explica cómo gestiona la presión y el cuidado de su rodilla
El centrocampista del Barcelona repasa su evolución, el aprendizaje que le han dejado las lesiones y su situación en el equipo azulgrana.
Gavi atraviesa una etapa de reflexión sobre su evolución dentro y fuera del terreno de juego. El centrocampista del Barcelona ha explicado cómo afronta ahora la presión de competir al máximo nivel, qué papel han desempeñado sus problemas de rodilla en su madurez y por qué concede tanta importancia al cuidado físico y mental.
Una presión diferente
En una entrevista concedida a la revista Men’s Health, Gavi reconoció que actualmente siente una presión mayor que en sus primeros pasos con el primer equipo. El futbolista explicó que, cuando empezó, no era plenamente consciente del lugar que ocupaba y que esa falta de perspectiva le permitía disfrutar más de los partidos.
«Ahora siento mucha más presión», afirmó. También recordó que en aquella etapa «no era consciente de dónde estaba» y que, cuanto más joven era, más disfrutaba del fútbol. Pese a ese cambio, aseguró que su manera de competir no ha variado y que intenta no anticiparse a lo que pueda suceder durante un encuentro.
«Si piensas qué va a pasar o qué no va a pasar jugando, pues no creo que disfrutes mucho. Tienes que jugar sin pensar en nada, competir como siempre, y lo que tenga que pasar pasará, pienses más o menos», señaló.
El centrocampista también puso en valor la mentalidad que le ha acompañado durante su trayectoria. «Sé lo que es la parte de sufrimiento del fútbol. Siempre he sido un chico con mentalidad, la cabeza bien puesta, que sabe lo que quiere», explicó.
El cuidado de la rodilla
El historial de lesiones de rodilla ha obligado a Gavi a prestar una atención especial a su estado físico. El jugador subrayó que debe mantener la articulación preparada tanto cuando compite como cuando permanece fuera de los partidos.
«Mi rodilla tiene que estar siempre fuerte, juegue o no juegue. No me puedo descuidar porque en cualquier momento puedes liarla», declaró. Al mismo tiempo, dejó claro que esa experiencia no condiciona su forma de jugar. Su objetivo es competir con naturalidad y no dejar que el temor a una posible recaída interfiera en su rendimiento.
Las recuperaciones también le han ayudado a desarrollar una mayor paciencia. «Antes quizás no era muy paciente y ahora lo soy más. Cuando he estado lesionado, tenía que cumplir etapas y marcarme objetivos», comentó. Según explicó, esos procesos le han permitido aprender aspectos que van más allá del fútbol y adquirir hábitos de cuidado que antes no tenía tan presentes.
«Ahora, por ejemplo, te diría que me cuido mucho más que cuando debuté», añadió.
Un comienzo de temporada con participación limitada
El curso comenzó con Gavi en el once inicial del Barcelona en el partido de Liga ante el Elche. Un golpe en la rodilla provocó su sustitución durante el encuentro y posteriormente se perdió varios partidos por precaución, aunque no sufría una lesión.
Más adelante, su participación se redujo en los compromisos frente al Feyenoord y al Racing. El centrocampista tampoco fue citado por Luis de la Fuente para el actual parón internacional. Esta situación forma parte del proceso de gestión de su regreso a la competición y no altera la ambición que el futbolista mantiene dentro de la plantilla azulgrana.
El respaldo de Flick y de su entorno
En la sesión previa al partido contra el Racing, Hansi Flick mantuvo una conversación con Gavi. El técnico explicó después que el centrocampista conserva intactas sus ganas de jugar, aunque debe aceptar el funcionamiento actual del equipo.
«Gavi tiene gran ambición y siempre quiere jugar. Pero el equipo funciona como está y hay que aceptarlo. Todos los futbolistas son importantes para nosotros y les necesitamos a todos», afirmó Flick.
Gavi también habló del apoyo recibido durante sus etapas más complicadas. Explicó que decidió aislarse con su familia y que ese entorno le ayudó a sobrellevar mejor la situación. Además, considera que el acompañamiento psicológico puede resultar útil para cualquier deportista.
«Un psicólogo siempre viene bien. Estando mal o estando también muy bien, siempre va a ser importante. Yo no he ido nunca, pero me gustaría ir», reconoció.
Sus palabras reflejan una evolución marcada por la experiencia, la exigencia de jugar en el Barcelona y la necesidad de encontrar un equilibrio entre ambición, paciencia y cuidado personal.
