El canterano respondió ante el Málaga después de que los problemas físicos de Dmitrovic le impidieran entrenarse durante la semana. Su actuación refuerza su candidatura, aunque no supone por sí sola un cambio de titularidad.
La actuación de Ángel Fortuño en La Rosaleda dejó una opción más sobre la mesa para Manolo González, pero no resolvió quién debe ocupar la portería del Espanyol en los próximos partidos. El canterano fue titular ante el Málaga porque Marko Dmitrovic arrastraba problemas en la espalda y no había podido entrenarse durante la semana. El técnico explicó ese motivo después del encuentro; no anunció, en cambio, un relevo permanente bajo palos.
La distinción es importante. Fortuño respondió en una situación exigente y ofreció argumentos para que el entrenador pueda contar con él si vuelve a necesitarlo. Pero un partido, por bueno que sea, no basta para dar por alterado el orden de los porteros, especialmente cuando la ausencia del serbio estuvo condicionada por su estado físico.
Una oportunidad que llegó por necesidad
González valoró con contundencia la actuación del joven: «El partido de Ángel ha sido perfecto». El entrenador añadió que no podía hacer nada en el gol y que todo lo demás había sido excelente. El empate encajado en el último minuto empañó el resultado, aunque no anuló el trabajo del guardameta durante el encuentro.
Fortuño también puso el acento en cómo se fue asentando bajo palos. «Las primeras acciones que hice bien me dieron aún mayor confianza y me sentí muy bien durante todo el partido», explicó. El portero lamentó el desenlace y describió la reacción del equipo con una frase elocuente: «Nos quedamos con cara de tontos».
Los números, con el contexto necesario
En su crónica del partido, AS contabilizó 15 disparos del Málaga, siete de ellos entre los tres palos, y seis paradas de Fortuño. El porcentaje de acierto que resulta de esas cifras es del 85,7 %. Es un dato destacado para una actuación individual, aunque conviene leerlo como una fotografía de un solo encuentro y no como una comparación concluyente entre porteros.
El mismo medio situó el porcentaje de Dmitrovic en el 67,74 %, con diez goles encajados en 31 tiros a puerta. También recordó que el serbio ya se había medido a rivales como el Real Madrid y la Real Sociedad. Las cifras describen partidos y muestras distintos: por sí solas no determinan quién debe ser titular ni permiten equiparar el grado de dificultad de cada intervención.
Más experiencia en la competición
El duelo ante el Málaga fue la segunda titularidad de Fortuño en Liga. La anterior llegó en la última jornada de la temporada pasada, frente a la Real Sociedad. Además, había jugado en la Copa del Rey contra el Atlètic Lleida y el Atlético Baleares. Su paso por La Rosaleda suma, por tanto, una prueba de mayor exigencia a su experiencia con el primer equipo.
La siguiente cita del Espanyol es ante el Atlético de Madrid, y la disponibilidad de Dmitrovic dependerá de cómo evolucione de sus molestias. Si el serbio no está en condiciones, Fortuño ya ha demostrado que puede asumir el puesto; si se recupera, González tendrá que decidir atendiendo al estado de ambos y a lo que considere mejor para el equipo. La conclusión más prudente es también la más clara: el canterano aprovechó la oportunidad, pero el empate y sus paradas no equivalen a un cambio confirmado en la jerarquía.
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