El central camerunés recuperó protagonismo en el estreno de Jagoba Arrasate ante el Racing. Su actuación junto a Catena le permite volver a ganar presencia en la defensa, aunque todavía deberá demostrar que puede mantenerla.
Enzo Boyomo recuperó protagonismo en Osasuna en el estreno de Jagoba Arrasate como entrenador. El central camerunés formó junto a Catena en el eje de la defensa frente al Racing y respondió con una actuación que le permite volver a entrar en los planes del equipo. Su presencia no asegura continuidad, pero sí abre una nueva oportunidad después de un inicio de temporada con pocos minutos.
El cambio respecto a las jornadas anteriores fue claro. Con Luis Miguel Ramis, Boyomo había quedado relegado a un papel secundario y apenas había participado. Arrasate, en cambio, contó con él desde su primer partido al frente del equipo. El defensor aprovechó la ocasión, aunque su actuación no permite dar por recuperado el nivel que ofreció en sus dos últimas campañas.
Una respuesta en el estreno de Arrasate
Ante el Racing, Boyomo estuvo atento en las ayudas y se mostró contundente en los duelos individuales. También transmitió seguridad en la salida de balón. Esos argumentos dejaron una impresión positiva en una tarde importante para su situación en la plantilla y pueden ayudarle a competir por un puesto en el centro de la defensa.
El encuentro fue un primer paso, no una garantía de que su papel vaya a cambiar de forma permanente. La titularidad junto a Catena le devolvió presencia en el equipo, pero el central tendrá que responder en las próximas oportunidades si quiere asentarse en la rotación. La competencia en la zaga y las decisiones del entrenador seguirán marcando sus opciones.
Arrasate valoró su actuación después del partido. «No lo había entrenado, pero había visto los partidos de Osasuna y venía de hacer dos grandes campañas. Estoy contento porque ha estado bien y esto le va a venir bien», dijo el técnico. Sus palabras reconocen el rendimiento mostrado ante el Racing y la trayectoria reciente de Boyomo, sin adelantar qué papel tendrá en los próximos encuentros.
Un papel reducido durante el inicio de curso
La buena dinámica de Jorge Herrando antes de su lesión había dificultado que Boyomo encontrase un sitio en el equipo. La baja del central navarro tampoco le devolvió de inmediato la titularidad. Ramis optó entonces por dar entrada a Rockson, todavía en proceso de adaptación a la Liga, y también recurrió a Unai Santos, jugador del Promesas.
Así, Boyomo pasó a un segundo plano durante el inicio de la temporada. En sus dos campañas anteriores había tenido una presencia más regular, con participación en numerosos partidos. Esa continuidad describe el papel que había alcanzado en Osasuna, pero no significa que su actuación frente al Racing ya le haya devuelto aquel nivel. El partido, más bien, le permitió volver a hacerse visible en la defensa.
La oportunidad de volver a ganar peso
A sus 25 años, el camerunés afronta una ocasión para reivindicarse. El cambio en el banquillo le ha abierto la puerta a competir de nuevo por un puesto, y su actuación ante el Racing ofreció señales positivas. Para convertir esa aparición en algo más que un partido aislado, deberá mantener la atención en las ayudas, la contundencia en los duelos y la seguridad con el balón.
Osasuna cuenta así con otra alternativa en una zona exigente de la plantilla. Para Boyomo, el reto inmediato es aprovechar los minutos que reciba y recuperar peso en los planes del equipo. La primera oportunidad ya llegó con Arrasate; la continuidad dependerá de sus próximas actuaciones y de las decisiones del técnico.