Fútbol al Día
Baena rompe la resistencia del Espanyol y da un triunfo agónico al Atlético
La Liga

Baena rompe la resistencia del Espanyol y da un triunfo agónico al Atlético

Por Redacción FútbolAlDía

El Atlético se impuso por 0-1 al Espanyol en Cornellà gracias a un gol de Baena en el minuto 89. La paciencia rojiblanca y la resistencia de Fortuño marcaron una noche de insistencia hasta el desenlace.

El Espanyol convirtió cada avance en una prueba de paciencia

En Cornellà, el Atlético tuvo que convivir durante casi todo el encuentro con una idea incómoda: dominar no bastaba. El Espanyol defendió con orden, intensidad y una solidaridad que obligó a los rojiblancos a buscar caminos una y otra vez. Los locales cerraron espacios, disputaron cada balón como si fuera decisivo y trataron de hacer del paso de los minutos un aliado. La resistencia blanquiazul no fue un accidente, sino el eje táctico de una noche en la que cada llegada visitante exigía precisión y calma.

El Atlético movió la pelota, intentó abrir el campo y encontró algunas situaciones para adelantarse, pero se topó con la falta de contundencia y con la respuesta de Ángel Fortuño, destacado bajo palos. Marcos Llorente estrelló un remate en el travesaño y Julián Álvarez también tuvo opciones, mientras Jonathan David y otros atacantes participaron en las aproximaciones rojiblancas. El Espanyol, por su parte, amenazó especialmente en una acción a balón parado, sin que esa oportunidad alterase el guion general: el equipo de Diego Simeone llevó la iniciativa, aunque el cerrojo local resistió durante largos pasajes.

Insistencia rojiblanca frente a un muro ordenado

La dificultad para encontrar el último pase fue estirando el partido. El Atlético acumulaba presencia en campo contrario, pero cada ataque se encontraba con piernas blanquiazules, coberturas rápidas y un guardameta que sostuvo a su equipo cuando la presión aumentó. La espera podía favorecer al Espanyol: cuanto más tardaba en llegar el golpe, más crecía la posibilidad de que una jugada aislada inclinara el encuentro hacia el lado local.

Simeone buscó energía y soluciones desde el banquillo, administrando esfuerzos y modificando piezas para mantener el empuje. También dio entrada a futbolistas jóvenes, entre ellos Dani Martínez y Mendoza. El técnico explicó después que había hablado con ellos para que estuvieran preparados cuando les llegara la oportunidad, y celebró que respondieran en un partido exigente. Esa gestión tuvo un valor práctico: el Atlético necesitaba sostener la presión sin perder equilibrio ni regalar espacios a un rival que seguía esperando su ocasión.

Baena encuentra la rendija en el minuto 89

El desenlace llegó cuando el encuentro parecía encaminado a quedarse sin goles. En una acción nacida desde atrás, el Atlético salió de la presión, movió el balón con paciencia y encontró a Julián Álvarez en una zona que permitió liberar al siguiente receptor. Baena apareció entonces para culminar la jugada con un remate de enorme calidad. El tanto, en el minuto 89, quebró la resistencia del Espanyol y premió la perseverancia visitante en el tramo final.

Simeone lo definió como un “golazo absoluto” y destacó tanto la construcción colectiva como el talento de Baena, a quien considera diferencial y cuyo regreso a un buen momento personal quiere gestionar con cuidado. El centrocampista respondió con una acción decisiva en un encuentro en el que la eficacia había sido el gran obstáculo rojiblanco. Fortuño, pese a la derrota, dejó una actuación notable y mantuvo a los suyos con opciones hasta el último suspiro.

Tres puntos construidos desde la calma

El RCD Espanyol de Barcelona 0 - 1 Club Atlético de Madrid resume el contraste de la noche: un anfitrión firme, capaz de proteger su área durante casi todo el partido, y un Atlético que insistió sin descomponerse hasta hallar la jugada definitiva. No fue una victoria amplia ni cómoda, sino una recompensa a la paciencia, al trabajo de los cambios y a la aparición de Baena cuando el margen para corregir se había agotado.

El triunfo refuerza la importancia de sostener el plan incluso cuando la superioridad territorial no se traduce pronto en ocasiones claras. Para el Espanyol queda la frustración de haber defendido con consistencia y de haber mantenido el pulso hasta el final; para el Atlético, el valor de resolver una visita compleja con una acción de calidad y una construcción colectiva que encontró, por fin, el espacio que el partido había negado.

Publicidad
homeInicio