Valencia y Celta debutan en LaLiga con un empate sin goles en Mestalla
Ambos equipos mostraron carencias ofensivas en un partido táctico y sin ocasiones claras, con debuts destacados como los de Febas y Galán en el Celta.
Un debut liguero sin goles ni claridad
El Valencia CF y el RC Celta de Vigo abrieron la temporada de LaLiga con un empate a cero en Mestalla, un encuentro marcado por la falta de ritmo y escasez de oportunidades claras. El partido, más táctico que vistoso, dejó en evidencia las carencias ofensivas de ambos equipos, especialmente en la definición, en un estadio que vive sus últimos meses antes de su cierre definitivo.
El Valencia, dirigido por Carlos Corberán, mostró una actitud combativa pero careció de ideas en ataque. La ausencia de extremos naturales en la plantilla —un problema estructural aún no resuelto— limitó sus opciones ofensivas. Javi Guerra, elegido mejor jugador del partido por el conjunto valencianista, reconoció tras el encuentro que "hubiera cambiado el MVP por una victoria", subrayando la frustración por no sumar los tres puntos en casa. "Nos faltó eficacia en áreas", admitió el centrocampista, quien destacó que el Celta es un rival de nivel y que el empate fue un resultado justo, aunque insuficiente para las aspiraciones del equipo.
El Celta, más orden pero con falta de puntería
El RC Celta, bajo el mando de Claudio Giráldez, llegó a Mestalla con un estilo de juego posicional, pero también tropezó con la falta de acierto en los metros finales. El equipo vigués tuvo sus momentos de dominio, especialmente en la segunda parte, donde generó las ocasiones más peligrosas del partido. Marcos Alonso, con un remate cruzado en el minuto 89 que se marchó por centímetros, fue el jugador más destacado del Celta, demostrando que, a sus 35 años, sigue siendo un referente en defensa y una amenaza en ataque.
Giráldez valoró positivamente el rendimiento de su equipo, destacando que fue "el mejor primer partido de liga" en sus tres temporadas al frente del club. Sin embargo, el técnico gallego lamentó la falta de precisión en las jugadas de gol: "Hemos tenido 20-25 minutos de muy buen juego para poder matarles, pero no hemos acertado en el último pase". El entrenador también resaltó la adaptación de fichajes como Javi Galán y Febas, así como el regreso de jugadores como Miguel Román y Pablo Durán, este último debutando tras superar una lesión.
Individualidades en el punto de mira
En el apartado individual, el Valencia contó con un Altay Bayindir que apenas tuvo trabajo, ya que el guardameta turco vio cómo Giorgi Mamardashvili —ausente por lesión— seguía siendo la opción preferida de Corberán. En defensa, Javi Rodríguez y Yoel Lago cumplieron con solvencia, aunque este último protagonizó un error que pudo costar caro al Celta, salvado por la rápida intervención de Radu.
Por parte del Celta, el debut de Febas y Galán fue notable. Febas, en particular, demostró su capacidad para controlar el ritmo del juego en el centro del campo, mientras que Galán, pese a no haber jugado desde su lesión en pretemporada, dejó destellos de su calidad en banda. Iago Aspas, aunque sin goles, fue el jugador más activo en ataque, generando la primera ovación de la temporada en un estadio rival.
Un punto que deja sensaciones agridulces
El empate dejó un sabor amargo en ambos vestuarios. Para el Valencia, el resultado refleja las carencias de una plantilla que aún necesita ajustes para aspirar a competir en la parte alta de la tabla. Corberán, consciente de ello, señaló que "es importante que de los que estamos no caiga nadie y todo sea sumar jugadores", en referencia a la necesidad de reforzar la plantilla antes del cierre del mercado.
El Celta, por su parte, se llevó un punto que podría ser valioso en la lucha por la permanencia, pero Giráldez sabe que su equipo debe mejorar en la definición para convertir el dominio en victorias. La próxima jornada, ambos equipos se medirán a rivales de mayor entidad —el Valencia visitará al Real Betis y el Celta recibirá al Athletic Club—, lo que pondrá a prueba su capacidad de reacción tras este discreto debut.
Mestalla, un adiós con un ambiente tenso
El partido también estuvo marcado por el ambiente en Mestalla, un estadio que vive sus últimos meses antes de su demolición. La afición valencianista, impaciente por los resultados, despidió al equipo con pitos y una tímida petición de dimisión para Corberán, aunque también hubo sectores que mostraron su apoyo. El estadio, testigo de grandes gestas del club, comienza así una cuenta atrás que, por ahora, no está acompañada de los resultados esperados en el terreno de juego.
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