Tielemans resucita a Bélgica en una remontada imposible ante Senegal
Bélgica estaba prácticamente fuera del Mundial tras verse 0-2 ante Senegal, pero encontró vida en el tramo final con Lukaku y Tielemans. El centrocampista del Aston Villa firmó el empate y, ya en la prórroga, transformó el penalti que selló el 3-2 y el pase belga a octavos. Una eliminatoria caótica, emocional y decisiva para unos Diablos Rojos que siguen vivos cuando parecían sentenciados.
Bélgica sigue en pie en el Mundial 2026 después de una de esas noches que cambian el pulso de un torneo. El equipo de Rudi Garcia parecía eliminado ante Senegal, superado en el marcador y en sensaciones, pero encontró una reacción límite para imponerse por 3-2 y avanzar a octavos de final.
El partido tuvo todos los ingredientes de una eliminatoria grande: dominio africano durante buena parte del encuentro, tensión interna en el conjunto europeo, cambios que parecían no surtir efecto y un desenlace absolutamente imprevisible. Senegal llegó a ponerse 0-2 y tuvo el pase muy cerca, pero no cerró el partido cuando Bélgica estaba más vulnerable.
Senegal golpeó primero y Bélgica quedó contra las cuerdas
El equipo senegalés castigó la fragilidad belga con goles de Habib Diarra e Ismaïla Sarr. Durante muchos minutos, Bélgica ofreció una imagen espesa, con dificultades para progresar y sin encontrar continuidad en campo rival. Ni siquiera sus nombres más reconocibles lograban imponer autoridad en una noche que se complicaba cada vez más.
Con el 0-2, el escenario era crítico. La selección belga necesitaba una reacción emocional antes que táctica, y la encontró cuando ya casi nadie la esperaba. Thibaut Courtois sostuvo al equipo con una intervención clave y, poco después, Romelu Lukaku apareció para devolver la fe a los Diablos Rojos.
Lukaku abrió la puerta y Tielemans la derribó
El gol de Lukaku en el tramo final cambió por completo el clima del partido. Bélgica pasó de la resignación a la insistencia, y Senegal empezó a sentir el peso de los minutos. En ese contexto emergió Youri Tielemans, primero para igualar el marcador y llevar el duelo a la prórroga.
El centrocampista asumió el protagonismo en el momento más delicado. En una noche cargada de tensión, incluso con gestos de frustración entre compañeros durante el partido, Tielemans acabó convertido en el símbolo de la remontada belga.
Un penalti en la prórroga para cambiarlo todo
Cuando la eliminatoria parecía encaminada hacia los penaltis, Bélgica encontró la última oportunidad. Una acción sobre Tielemans dentro del área derivó en pena máxima en el tramo final de la prórroga. El propio jugador tomó la responsabilidad y no falló.
Su lanzamiento selló el 3-2 y desató la celebración belga. Fue una victoria de supervivencia, más emocional que brillante, pero de enorme valor competitivo. Bélgica no solo evitó una eliminación que parecía inminente, sino que salió reforzada por la manera en que sostuvo el golpe y encontró respuesta en el límite.
Una clasificación con mensaje
El triunfo deja a Bélgica en octavos, aunque también abre lecturas importantes. El equipo mostró debilidades defensivas, momentos de desconexión y una dependencia evidente de impulsos individuales. Sin embargo, en una Copa del Mundo, sobrevivir también cuenta.
Senegal, por su parte, se marcha con la sensación amarga de haber tenido la eliminatoria bajo control. Su plan funcionó durante gran parte del partido, pero la falta de contundencia en el cierre permitió que Bélgica encontrara una vía de regreso.
Para los Diablos Rojos, la noche queda como una advertencia y como un impulso. No fue una actuación redonda, pero sí una demostración de carácter. Y en el centro de todo quedó Tielemans, autor de los golpes decisivos en una remontada que ya ocupa un lugar especial en este Mundial.