República Checa y Sudáfrica se frenan en un empate que las deja al borde del Mundial
República Checa y Sudáfrica igualaron 1-1 en la segunda jornada del Grupo A del Mundial 2026. Sadílek adelantó pronto al conjunto europeo, pero Mokoena rescató a los Bafana Bafana de penalti en la recta final. El resultado deja a ambas selecciones con un solo punto y obligadas a ganar en la última fecha para seguir con opciones.
República Checa y Sudáfrica empataron 1-1 en un duelo de máxima tensión del Grupo A del Mundial 2026, un resultado que mantiene con vida a ambas selecciones, aunque las deja sin margen de error de cara a la última jornada.
El partido comenzó con golpe checo. Michal Sadílek apareció en los primeros minutos para firmar el 1-0 tras una acción bien construida por el equipo europeo, que aprovechó las dudas defensivas de Sudáfrica para ponerse por delante en el marcador. Ese gol tempranero permitió a Chequia jugar con mayor comodidad durante buena parte del encuentro, administrando la ventaja y tratando de castigar los espacios.
Sudáfrica, sin embargo, no se rindió. Los Bafana Bafana fueron creciendo con el paso de los minutos, especialmente en la segunda mitad, cuando adelantaron líneas y comenzaron a instalarse con más frecuencia en campo rival. La insistencia encontró premio en el tramo final: una mano dentro del área checa abrió la puerta al empate y Teboho Mokoena no falló desde el punto de penalti para establecer el 1-1.
Un punto que sabe a poco
El empate deja una lectura incómoda para los dos equipos. Chequia, que ya había perdido en su debut ante Corea del Sur, vuelve a dejar escapar una ventaja en el marcador. Sudáfrica, por su parte, suma su primer punto tras caer ante México, pero continúa en una situación delicada dentro del grupo.
Con México ya fortalecido en la clasificación y Corea del Sur por delante en la pelea, tanto República Checa como Sudáfrica llegan a la última jornada con una obligación clara: ganar y esperar que la combinación de resultados les permita acceder a la siguiente ronda.
Todo se decidirá en la última fecha
El 1-1 no elimina a ninguno, pero sí complica el camino. Chequia mostró fases de mayor control y pegada inicial, mientras que Sudáfrica dejó carácter competitivo y capacidad de reacción. En un Mundial donde cada punto pesa, el empate mantiene abierta la historia, aunque convierte el próximo partido de ambas selecciones en una auténtica final.