Pulso por Jorge Salinas: el Racing exige 16 millones y el Barça se planta en seis
El Barça quiere incorporar al joven lateral del Racing, pero las posturas económicas siguen muy alejadas. El club cántabro se remite a su cláusula de 16 millones, mientras la entidad azulgrana no pretende superar los seis e intenta incluir algún canterano en la operación. Salinas desea vestir de azulgrana, aunque no forzará su salida.
El FC Barcelona y el Racing de Santander mantienen abierto el pulso por Jorge Salinas, uno de los defensas jóvenes que más ha llamado la atención durante la última temporada. El interés azulgrana es firme, pero la importante distancia entre las valoraciones de ambos clubes impide que la operación avance hacia un acuerdo.
El conjunto cántabro parte de la cláusula de rescisión del futbolista, fijada en 16 millones de euros, o de una cantidad próxima. El Barça, en cambio, considera que el traspaso debería situarse entre los cinco y los seis millones, cifra que ha marcado como límite para una incorporación concebida principalmente como apuesta de futuro.
El Racing prioriza el ingreso económico
La entidad de El Sardinero asume que Salinas puede abandonar el equipo ante el interés generado por su progresión. Además del Barça, el Atlético de Madrid también sigue la situación de un jugador que tiene contrato hasta el 30 de junio de 2029.
Sin embargo, el Racing no está dispuesto a facilitar su marcha a cualquier precio. El reciente ascenso a Primera División aumenta el valor deportivo del lateral, pero también convierte una posible venta en una oportunidad para obtener recursos destinados a reforzar la plantilla.
El club cántabro no descarta recibir futbolistas formados en La Masia como parte de la negociación. Nombres como Jofre Torrents o Xavi Espart han aparecido sobre la mesa, aunque su prioridad continúa siendo recibir una cantidad económica importante.
El Barça busca una fórmula alternativa
La dirección deportiva azulgrana valora la polivalencia de Salinas, que puede desempeñarse como lateral izquierdo y también ocupar una posición más centrada en la defensa. Su juventud, capacidad de recorrido y margen de crecimiento encajan en la política de incorporar talento antes de que alcance una valoración más elevada.
El Barça, no obstante, no considera asumible pagar íntegramente su cláusula. La intención pasa por reducir el desembolso mediante la inclusión de algún canterano o una estructura que permita acercar las posturas sin comprometer una parte excesiva del presupuesto.
Esa posibilidad tampoco resulta sencilla. Los jóvenes mencionados están trabajando bajo las órdenes de Hansi Flick, por lo que cualquier salida dependerá tanto de la negociación con el Racing como de las decisiones deportivas del entrenador.
Salinas prefiere vestir de azulgrana
El futbolista ya ha trasladado su deseo de jugar en el Barcelona, una posición conocida por las dos entidades. Su preferencia puede favorecer al conjunto catalán frente a otros pretendientes, pero el defensa no contempla adoptar una postura de fuerza contra el club en el que se ha consolidado.
Salinas está citado para reincorporarse al trabajo con el Racing y cumplirá con normalidad sus obligaciones mientras continúan las conversaciones. El mercado todavía ofrece margen para encontrar una solución, aunque el acuerdo requerirá que alguna de las partes modifique sus condiciones iniciales.
Una temporada que disparó su valoración
El joven zaguero fue uno de los protagonistas del ascenso racinguista después de disputar más de 30 encuentros y aportar seis asistencias. Su crecimiento también tuvo continuidad con la selección española Sub-19, con la que se proclamó campeón de Europa en Gales.
Durante el torneo continental participó en cuatro partidos y marcó en la semifinal contra Croacia, actuaciones que reforzaron su condición de uno de los defensas más prometedores de su generación.
El Barça ve una oportunidad para asegurar una pieza con recorrido, mientras el Racing defiende el valor de uno de sus principales activos. Salinas ya ha elegido su destino preferido, pero entre ambos clubes todavía existe una diferencia cercana a los 10 millones de euros. La voluntad del jugador puede ayudar, aunque el desenlace dependerá de que aparezca una fórmula económica aceptable para todas las partes.