Pépé guía a Costa de Marfil a una clasificación histórica ante Curazao
Costa de Marfil venció 0-2 a Curazao en Filadelfia y selló su pase a la fase eliminatoria del Mundial 2026 por primera vez en su historia. Nicolas Pépé fue el gran protagonista con un doblete que rompió el sueño caribeño. Curazao, debutante mundialista, se despidió con orgullo tras competir hasta el final.
Costa de Marfil hizo historia en el Mundial 2026. La selección africana derrotó 0-2 a Curazao en Filadelfia, cerró la fase de grupos con una victoria de autoridad y logró avanzar a una ronda eliminatoria mundialista por primera vez.
El partido tenía aroma de final para ambos. Curazao necesitaba ganar para alimentar sus opciones de clasificación, mientras que Costa de Marfil dependía de sí misma para confirmar su lugar entre los clasificados. En ese contexto, los marfileños golpearon pronto, gestionaron la ventaja con madurez y encontraron en Nicolas Pépé al futbolista decisivo de la noche.
Un golpe temprano que cambió el partido
Costa de Marfil no especuló. Desde los primeros minutos buscó presionar alto, forzar errores y atacar con velocidad por los costados. Ese plan tuvo recompensa muy pronto: Yan Diomandé aprovechó una mala salida de Curazao, llegó hasta zona de peligro y sirvió el balón para que Pépé firmara el 0-1.
El gol obligó a Curazao a cambiar el guion. El equipo caribeño, que había llegado con la ilusión intacta pese a su condición de debutante, intentó adelantar líneas y buscar a sus hombres ofensivos con más frecuencia. Tahith Chong, Leandro Bacuna y otros futbolistas de perfil asociativo trataron de darle continuidad al ataque, pero Costa de Marfil sostuvo bien el bloque y no perdió el control emocional del encuentro.
Pépé sentencia y los Elefantes celebran
En la segunda parte, Curazao mostró orgullo y empuje, pero le faltó claridad en los últimos metros. Costa de Marfil esperó su momento y lo encontró superada la hora de juego, cuando Ibrahim Sangaré filtró un pase preciso para Pépé, que definió con calidad para colocar el 0-2.
Ese segundo tanto terminó de inclinar el partido. Con ventaja en el marcador y mayor experiencia competitiva, el equipo de Emerse Faé administró los tiempos, protegió su portería y evitó que Curazao encontrara una reacción que reabriera el encuentro.
Curazao se va con la cabeza alta
La derrota marca el final del camino mundialista para Curazao, pero no borra el valor de su participación. La selección caribeña compitió en su primera Copa del Mundo, sumó un punto histórico en la fase de grupos y volvió a demostrar carácter ante un rival de mayor jerarquía individual.
Costa de Marfil, en cambio, da un salto simbólico y deportivo. Después de años buscando consolidarse también en el escenario mundial, los Elefantes rompen una barrera importante y se instalan en la fase eliminatoria con confianza, orden y un atacante inspirado.
El 0-2 no solo fue una victoria: fue una declaración. Costa de Marfil ya no mira el Mundial desde la promesa, sino desde la ambición competitiva de quien sabe que acaba de abrir una puerta histórica.