arrow_back
Fútbol al Día
La Real Sociedad vence al Espanyol y Oyarzabal recibe un homenaje dividido
La Liga

La Real Sociedad vence al Espanyol y Oyarzabal recibe un homenaje dividido

Por Redacción FútbolAlDíaPublicado el domingo, 30 de agosto de 2026, 10:07

La Real Sociedad logra su primera victoria de la temporada en Anoeta frente al Espanyol en una tarde marcada por el reconocimiento a Oyarzabal como campeón del mundo y la división en la grada.

Un estreno en casa con aroma a liberación

La Real Sociedad logró sacudirse los fantasmas del inicio de curso al firmar su primera victoria de la temporada en el Reale Arena tras imponerse por un ajustado 2-1 al RCD Espanyol. El conjunto donostiarra, dirigido por Rino Matarazzo, llegaba a la tercera jornada de LaLiga con la imperiosa necesidad de sumar tras encajar dos derrotas consecutivas en los compases iniciales del campeonato. Con este triunfo, los txuri urdin abandonan la última posición de la tabla y cogen aire en un arranque liguero muy disputado.

El encuentro en Donostia no estuvo exento de tensión ni de contrastes emocionales. Desde los prolegómenos, el ambiente se palpaba cargado debido a los acontecimientos institucionales y sociales que rodearon al equipo local en su primer partido oficial del curso ante su afición.

El homenaje a Oyarzabal y la división en Anoeta

El gran protagonista de la previa fue Mikel Oyarzabal. El capitán de la Real Sociedad recibió un cálido y especial reconocimiento por parte del club y de la gran mayoría de la afición tras proclamarse campeón del mundo con la selección española durante el verano. El delantero donostiarra se convirtió de este modo en el único futbolista en la historia de la institución txuri urdin en levantar la Copa del Mundo luciendo la elástica blanquiazul.

No obstante, el homenaje estuvo salpicado por la polémica generada desde el fondo de animación. El colectivo 'Bultzada' decidió no acceder a la grada durante el acto de reconocimiento en desacuerdo con el título conquistado por su capitán con el combinado nacional, entonando cánticos en contra de la selección y mostrando su postura política. A pesar de ello, el resto del estadio respondió con una sonora ovación que acalló los silbidos aislados, evidenciando el respaldo mayoritario de la parroquia realista hacia su capitán.

Ritmo, goles y superioridad sobre el césped

Ya en el plano estrictamente deportivo, la Real Sociedad saltó al terreno de juego dispuesta a mandar. Las novedades introducidas por Rino Matarazzo en el once inicial —dando entrada a jugadores como Igor Zubeldia, Carlos Soler, Orri Steinn Óskarsson y Ander Barrenetxea— aportaron la frescura y la verticalidad necesarias para desarbolar al conjunto perico en los primeros compases.

El marcador se abrió muy pronto, en el minuto 4, cuando un error en la salida de balón visitante propició una rápida transición conducida por Mikel Oyarzabal. El capitán asistió con precisión quirúrgica a Ander Barrenetxea, quien llegó desde segunda línea por la banda izquierda para conectar un disparo cruzado que batió al guardameta y desató la euforia en las gradas de Anoeta. El dominio local fue constante a lo largo de la primera mitad, con ocasiones claras de la mano de futbolistas como Luka Sucic y el propio Oyarzabal.

Sin embargo, cuando parecía que el partido marchaba bajo control absoluto de los donostiarras, el Espanyol aprovechó un despiste defensivo al filo del descanso. En el minuto 45, un centro medido desde la banda izquierda fue rematado de forma excelente por Roberto Fernández, ganando la posición a los centrales locales y superando a Álex Remiro para colocar el empate provisional antes de enfilar el túnel de vestuarios.

Reacción y sentencia en la segunda mitad

El guion apenas varió tras la reanudación. La Real Sociedad continuó buscando la portería contraria con insistencia, acaparando el peligro y exigiendo a la zaga y al portero del Espanyol con disparos lejanos y acciones de estrategia. La recompensa a la insistencia blanquiazul llegó pasada la hora de juego, en el minuto 62, gracias a una gran conexión ofensiva.

En una jugada fluida iniciada por Mikel Oyarzabal, el capitán habilitó a Orri Steinn Óskarsson, que se desmarcó con inteligencia para cruzar un disparo raso e imparable que devolvió la ventaja a los locales. Con el marcador favorable, el técnico realista movió el banquillo para dar frescura al equipo con la entrada de hombres como Yangel Herrera, Takefusa Kubo y Gonçalo Guedes, además del debut de Gorrotxa en los instantes finales.

A pesar de los intentos postreros del Espanyol por buscar la igualada mediante centros al área y remates lejanos bien resueltos por la defensa y por un exigido Álex Remiro —cuyo estado físico en el hombro quedó pendiente de evolución tras el encuentro—, el marcador ya no se movería. Los tres puntos se quedaron en Donostia, permitiendo a la Real Sociedad mirar al futuro con optimismo y cerrar una semana compleja con una victoria balsámica.

Publicidad

Noticias Relacionadas

homeInicio