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La polémica arbitral del Sevilla: la percepción de una «factura del VAR» tras la roja a Sangante
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La polémica arbitral del Sevilla: la percepción de una «factura del VAR» tras la roja a Sangante

Por Redacción FútbolAlDíaPublicado el lunes, 7 de septiembre de 2026, 16:08

La expulsión de Arouna Sangante ante el Espanyol reaviva el malestar arbitral del Sevilla FC, que reclama la acción y recuerda otras decisiones polémicas, aunque las fuentes no permiten establecer un criterio general ni una explicación oficial del CTA sobre este episodio.

El Sevilla FC vuelve a estar en el centro del debate arbitral después de la expulsión de Arouna Sangante en el partido ante el RCD Espanyol. La crónica publicada por El Desmarque recoge la controversia generada por una acción en la que, según la reclamación del entorno sevillista, el defensa habría tocado el balón antes del contacto con el rival. El VAR no intervino para que el árbitro revisara la jugada, de acuerdo con la información publicada.

El episodio se suma al malestar que el club viene expresando desde el comienzo de la temporada por varias decisiones arbitrales. Esa percepción pertenece al Sevilla y a su entorno, y no permite concluir por sí sola que exista un trato deliberadamente desfavorable hacia el equipo.

La reclamación por la expulsión de Sangante

La información de El Desmarque presenta la tarjeta roja a Sangante como una decisión controvertida. La interpretación de que el futbolista sevillista tocó el balón antes de la acción se atribuye a las reclamaciones del vestuario. Kike Salas, citado como testigo directo de la jugada, defendió esa versión: «Veo cómo Sanga toca claramente el balón».

También se recoge la reacción de Luis García Plaza después del encuentro, resumida en la expresión «No es roja, no es roja». En consecuencia, tanto la consideración sobre el toque de balón como la valoración de la expulsión deben entenderse como la interpretación del Sevilla y de los protagonistas citados, no como hechos confirmados por una resolución arbitral posterior.

Las fuentes facilitadas no incluyen una valoración pública del Comité Técnico de Árbitros sobre esta jugada concreta. Por ese motivo, no es posible determinar a partir de la documentación disponible qué criterio se aplicó para no revisar la acción ni atribuir esa decisión a una explicación reglamentaria específica. Sí consta que Sangante quedó expuesto a una posible sanción y que podría perderse el próximo partido del Sevilla, previsto ante el Valencia.

El precedente de Yuri en San Mamés

El malestar arbitral ya había aparecido en la segunda jornada, durante la visita del Sevilla al Athletic Club. Según la información publicada, Yuri fue expulsado después de derribar a Miguel Sierra cuando el canterano se dirigía hacia el área defendida por Unai Simón.

En aquella ocasión, el CTA reconoció que se habían equivocado tanto el árbitro de campo como el responsable del VAR. El Sevilla terminó ganando el partido, pero El Desmarque señala que en las dos jornadas siguientes se produjeron otras dos jugadas polémicas que no fueron señaladas a favor del conjunto sevillista.

Una de esas acciones correspondió al encuentro frente al Atlético de Madrid y estuvo relacionada con una posible pena máxima sobre Kike Salas. La publicación la presenta como una reclamación del Sevilla y como una interpretación periodística de la jugada; no consta en las fuentes aportadas que el CTA haya reconocido que debiera haberse señalado penalti.

La llamada «factura del VAR»

En este contexto aparece la expresión «factura del VAR». No se trata de una conclusión independiente ni de una compensación reconocida por ninguna instancia arbitral. La fuente la utiliza para reflejar la percepción atribuida al Sevilla de que todavía estaría pagando las consecuencias de la decisión adoptada en San Mamés, pese a que aquella actuación fue considerada errónea por el CTA.

La formulación describe, por tanto, el estado de ánimo del club ante la sucesión de episodios polémicos. No permite afirmar que exista una deuda arbitral, una obligación de compensación o una relación causal entre la expulsión de Yuri y las decisiones posteriores.

Los registros disciplinarios del Sevilla

Más allá de las jugadas concretas, El Desmarque sitúa al Sevilla entre los equipos con registros disciplinarios más elevados en el inicio de la temporada. La información señala que es el conjunto al que más faltas en contra le han señalado, con 67, y que ocupa el segundo puesto en tarjetas amarillas, con 13, una menos que el Espanyol. También aparece empatado con el Rayo Vallecano como el equipo con más expulsiones, con dos.

La misma pieza indica que Guridi, Suazo, Isaac Romero y Miguel Sierra acumulan dos tarjetas amarillas en apenas cuatro jornadas. Kike Salas ya se ha perdido un partido por sanción, mientras que Sangante podría causar baja en la siguiente jornada si recibe un castigo por su expulsión.

Estas cifras sirven para describir el comienzo disciplinario del campeonato, pero no acreditan por sí mismas un sesgo arbitral. Para extraer una conclusión de ese tipo sería necesario analizar las jugadas, los criterios aplicados y un contexto estadístico más amplio.

Una preocupación que viene del curso anterior

El malestar tampoco es nuevo. Durante la temporada pasada, Matías Almeyda expresó sus quejas por el trato arbitral recibido por el Sevilla, una sensación que, según la publicación, también estuvo presente durante la etapa de Luis García Plaza al frente del equipo.

El Desmarque señala que el Sevilla fue el conjunto que más tarjetas amarillas recibió, con 105, el tercero con más faltas en contra y uno de los equipos que más penaltis en contra acumuló, con 11, junto al Celta de Vigo. En expulsiones terminó en la novena posición, con cinco tarjetas rojas. La pieza añade que el Sevilla figura como el club con más expulsiones en la historia de LALIGA, con 364.

En la presente campaña todavía no se le ha señalado ningún penalti en contra, mientras que dispuso de dos a favor ante el Rayo Vallecano. La acción reclamada sobre Kike Salas frente al Atlético de Madrid no terminó en pena máxima, según la información publicada. El conjunto de estos antecedentes explica el debate abierto en Nervión, pero las fuentes disponibles no permiten convertir esa percepción en una conclusión definitiva sobre el arbitraje recibido por el Sevilla.

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