Haaland decide tarde y Noruega cita a Brasil en un cruce de octavos con aroma gigante
Noruega superó 2-1 a Costa de Marfil en los dieciseisavos del Mundial 2026 y seguirá adelante en el torneo. Nusa abrió el marcador, Amad Diallo igualó para los africanos y Haaland apareció en el tramo final para firmar el gol decisivo. El triunfo coloca a la selección nórdica en octavos, donde le espera Brasil.
Noruega sigue viva en el Mundial 2026 y lo hace con el sello de su gran estrella. Erling Haaland apareció cuando el partido empezaba a inclinarse hacia una prórroga incómoda y firmó el gol que dio a los nórdicos una victoria por 2-1 ante Costa de Marfil en los dieciseisavos de final.
El encuentro, disputado en Dallas, tuvo ritmo, tensión y una lectura muy clara: Costa de Marfil compitió con personalidad, pero Noruega encontró pegada en los momentos que más pesan. Antonio Nusa adelantó al conjunto europeo antes del descanso, Amad Diallo devolvió la esperanza africana en la segunda mitad y Haaland resolvió cerca del final para evitar que el duelo se alargara.
Nusa abre el camino
Noruega golpeó primero gracias a Antonio Nusa, que volvió a demostrar por qué es uno de los talentos más interesantes del equipo. Su tanto permitió a la selección nórdica marcharse con ventaja y gestionar el partido desde una posición favorable, aunque nunca llegó a tenerlo completamente controlado.
Costa de Marfil no se descompuso. El equipo africano fue creciendo con el paso de los minutos, encontró espacios para correr y empezó a generar una sensación de amenaza constante. Su reacción tuvo premio tras el descanso, cuando Amad Diallo firmó el empate y cambió el clima del partido.
Haaland aparece donde más duele
El 1-1 abrió un escenario de máxima tensión. Noruega, obligada a responder, encontró la solución en el recurso más fiable que tiene: Haaland. El delantero no necesitó dominar todo el encuentro para ser decisivo. Le bastó una acción en el área, una lectura precisa y la frialdad habitual para transformar una oportunidad en clasificación.
Su gol en el tramo final fue mucho más que una diana salvadora. Fue una demostración de jerarquía en una eliminatoria a partido único, donde los detalles separan la continuidad de la eliminación. Para Noruega, tener a un delantero capaz de decidir incluso en noches discretas es una ventaja competitiva enorme.
Costa de Marfil cae de pie
La eliminación deja a Costa de Marfil fuera del Mundial, pero no borra una actuación digna. El equipo africano tuvo fases de buen fútbol, compitió con valentía y encontró en Amad Diallo una pieza diferencial para agitar el encuentro.
El problema estuvo en la eficacia. En una fase eliminatoria, cada error defensivo y cada ocasión desperdiciada pesan el doble. Costa de Marfil consiguió empatar y poner a Noruega bajo presión, pero no pudo sostener ese impulso hasta el final.
Brasil, el próximo reto
La victoria lleva a Noruega a octavos de final, donde le espera Brasil, uno de los grandes nombres del torneo. El cruce eleva de inmediato el nivel de exigencia para el equipo de Haaland y Ødegaard, que necesitará algo más que pegada para superar a una selección acostumbrada a vivir en estas alturas mundialistas.
Noruega ya ha dado un paso importante, pero el Mundial no concede margen. Con Haaland encendido en los momentos clave y Nusa aportando desequilibrio, la selección nórdica se gana el derecho a soñar. El siguiente examen será mucho mayor: Brasil ya está en el horizonte.