Gol anulado a Nico Williams en la final del Mundial
Nico Williams marcó un gol en la prórroga que fue anulado por una falta previa de Merino sobre Otamendi. La decisión del árbitro Vincic y la no intervención del VAR generaron polémica.
En la final del Mundial entre España y Argentina, disputada en Nueva York, se vivió un episodio arbitral de enorme trascendencia. Durante la primera parte de la prórroga, con el partido todavía sin goles, Nico Williams se encontró con la portería vacía tras varios rechaces y empujó el balón a la red. Sin embargo, el colegiado esloveno, Slavko Vincic, señaló una falta previa de Mikel Merino sobre Nicolás Otamendi en la disputa del balón, anulando así el tanto que habría puesto por delante a España.
La polémica decisión y la reacción del banquillo español
La repetición de la jugada no dejaba claro el supuesto foul. El analista arbitral del diario Mundo Deportivo, el exárbitro Barrenechea Montero, manifestó su extrañeza por la decisión: "No veo ninguna infracción previa". Tras el pitido, tanto los jugadores de la selección española como los integrantes del banquillo de Luis de la Fuente reclamaron insistentemente que el árbitro fuera al monitor (RIMAD) para revisar la acción. Vincic finalmente no acudió a la revisión, algo que alimentó aún más la frustración de la escuadra roja.
Un árbitro cuestionado en la acción decisiva
La actuación de Slavko Vincic fue analizada en profundidad. Según las crónicas, el esloveno gestionó bien un encuentro físico y con mucha emoción hasta la polémica anulación. El relato señala que "intentó que el partido no se le fuera de las manos, aplicando correctamente la ley de la ventaja y dejando jugar mucho". Se mostró benevolente con las protestas y amonestó con buen criterio a jugadores como Lisandro Martínez, Leandro Paredes o Alexis Mac Allister.
Sin embargo, en la acción decisiva "demostró que no sabe estar a la altura". El VAR, dirigido en ese momento, "no entró de manera incomprensible para corregir la decisión inicial". Este doble fallo —la decisión del árbitro de campo y la no intervención del VAR— convirtió el gol anulado a Nico Williams en el punto de inflexión de una final que España terminaría ganando gracias a un tanto de Ferran Torres.
El contexto de la final y la táctica argentina
Más allá de la polémica arbitral, el partido fue una batalla táctica. Argentina, a pesar de propagar un mensaje de valentía durante los días previos, se "atrincheró en su área ante una España que ha acumulado varios acercamientos con peligro". La selección albiceleste, con un hombre menos tras la expulsión de Enzo Fernández (doble amarilla), buscó la prórroga y los penaltis sin proponer una idea de juego clara. España dominó los minutos finales del tiempo reglamentario y la prórroga, topándose con un gran Emiliano Martínez hasta que el balón "acabó siendo justo" y regaló el título a Luis de la Fuente.
Una decisión que marcará el Mundial
El gol anulado a Nico Williams quedará como uno de los episodios más controvertidos del Mundial. La combinación de una decisión arbitraria discutible y la pasividad del VAR en un momento tan crucial alimenta el debate sobre la utilización de la tecnología en el fútbol. Para España, la polémica quedó mitigada por la gloria del título mundial; para Argentina, será un recuerdo amargo de una final en la que sintieron que una decisión clave les fue en contra.
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