Francia y Senegal miden su estado de forma en un duelo con historia en el Mundial
El seleccionador francés afronta su último torneo con un equipo que parte como favorito, pero condicionado por la adaptación a las nuevas reglas y el rendimiento de sus jugadores. El partido revive un precedente entre ambas selecciones en 2002.
Un precedente con matices
El partido entre Francia y Senegal en el MetLife Stadium de Nueva Jersey recuerda al encuentro del Mundial de Corea y Japón 2002, cuando Senegal, en su debut en la competición, venció a Francia con un gol de Bouba Diop. Veinticuatro años después, el contexto es distinto: Didier Deschamps, que ya no formaba parte del equipo como jugador en aquel momento, lidera ahora a una selección en la que la mayoría de los jugadores no vivieron aquel partido. El seleccionador ha restado importancia a la posible revancha, aunque el precedente sigue siendo un elemento destacado en la previa del encuentro.
Senegal, un rival competitivo
Senegal llega al Mundial como un equipo con aspiraciones, tras haber sido campeón de la Copa África 2026, aunque el título les fue retirado por un fallo administrativo. Con figuras como Sadio Mané y jugadores con experiencia en ligas europeas, el conjunto africano se presenta como un rival difícil para Francia. Bajo la dirección de Pape Thiaw, Senegal buscará complicar el debut de los galos.
Deschamps en su último Mundial
Didier Deschamps afronta su último torneo al frente de Francia, un ciclo en el que ha dirigido al equipo en dos finales (victoria en Rusia 2018 y derrota en Qatar 2022). Con más de dos décadas vinculado a Les Bleus —primero como jugador y luego como seleccionador—, Deschamps ha sido una figura clave en la consolidación de Francia como potencia futbolística. Su estilo, basado en el equilibrio, ha mantenido al equipo en la élite, aunque ahora enfrenta el reto de despedirse con un buen rendimiento.
El técnico, conocido por su carácter cercano pero exigente, ha confirmado que este será su último torneo con la selección francesa. Su futuro sigue siendo incierto, aunque algunos medios lo han vinculado a la selección italiana, que no ha logrado clasificarse para los últimos tres Mundiales.
Un once con pocas variaciones
Para el debut ante Senegal, Deschamps apuesta por un equipo con experiencia. La alineación probable incluye a Maignan en portería; Koundé, Upamecano y Saliba en defensa; Tchouaméni y Rabiot como doble pivote; y un ataque con Olise, Dembélé, Doué y Mbappé. La ausencia de experimentos refleja la intención del técnico de empezar con solidez, aunque las condiciones climáticas de Nueva Jersey y las nuevas reglas del torneo —como las pausas de hidratación obligatorias— podrían influir en el desarrollo del partido.
España, la favorita para Deschamps
En la rueda de prensa previa al partido, Deschamps señaló a España como "la favorita absoluta" para ganar el Mundial, aunque reconoció que Francia también parte con opciones. "Si hay algún equipo favorito, ese es España", declaró el técnico francés, quien destacó el potencial de su propio equipo pero subrayó la frescura de una generación que debuta en un torneo de esta magnitud. La eliminación en semifinales de la última Eurocopa ante España sigue presente en la memoria del seleccionador.
Un torneo con novedades
El Mundial 2026 introduce cambios significativos, como las pausas de hidratación obligatorias en todos los partidos. Deschamps valoró positivamente esta medida, especialmente en condiciones de calor extremo: "Son partidos con parones, con lo bueno y lo malo. En esos minutos tenemos la oportunidad de modificar cosas". Además, el torneo se desarrolla en un contexto marcado por episodios extradeportivos, como el caso del periodista francés Christophe Gleizes, detenido en Argelia. Deschamps expresó su deseo de que Gleizes pueda estar presente en el torneo.
El cierre de un ciclo
El Mundial 2026 será el último de Deschamps al frente de Francia. Con más de 280 partidos dirigidos y dos finales mundialistas, su legado está consolidado. Sin embargo, el técnico sabe que su despedida quedará ligada al rendimiento de un equipo que, pese a sus individualidades, debe demostrar su capacidad para adaptarse a las nuevas condiciones del torneo. El partido ante Senegal no es solo un debut, sino una oportunidad para sentar las bases de lo que podría ser su último gran reto con Francia.
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