
El Sabadell vuelve a reinar en Catalunya diez años después y la lesión de Bisiwu enciende las alarmas
El conjunto arlequinado conquistó su segunda Copa Catalunya tras imponerse por 1-2 al Barça Atlètic en la Nova Creu Alta. Gioacchini abrió el marcador, Hafiz Gariba igualó para el filial y Rahmani decidió la final en el minuto 87. La celebración local quedó acompañada por la preocupación azulgrana tras la lesión de Jesse Bisiwu, retirado en camilla y pendiente de pruebas médicas.
El CE Sabadell vuelve a levantar la Copa Catalunya una década después. El conjunto arlequinado derrotó por 1-2 al Barça Atlètic en una final disputada en la Nova Creu Alta y recuperó un título que no conquistaba desde hacía diez años.
El partido tuvo emoción hasta prácticamente el último instante. El Sabadell golpeó muy pronto, el filial azulgrana reaccionó después del descanso y, cuando el encuentro parecía encaminado hacia un desenlace más largo, Yanis Rahmani apareció en el minuto 87 para decidir la final.
La noche, sin embargo, dejó también una imagen preocupante para el FC Barcelona. Jesse Bisiwu tuvo que abandonar el terreno de juego en camilla durante los primeros minutos después de recibir un pisotón en el tobillo. El joven extremo será sometido a pruebas para conocer con precisión el alcance de la lesión.
Gioacchini golpea a las primeras de cambio
El Sabadell entró al encuentro dispuesto a imponer su mayor experiencia y apenas necesitó unos minutos para ponerse por delante. Niko Gioacchini marcó el 0-1 en el minuto 3 con un remate de cabeza que obligó al Barça Atlètic a jugar prácticamente toda la final a remolque.
El filial azulgrana sufrió para encontrar continuidad durante la primera mitad. El conjunto arlequinado presionó con intensidad y generó suficientes situaciones de peligro como para obligar a Iker Rodríguez a intervenir en varias ocasiones.
A las dificultades deportivas se añadió rápidamente el contratiempo de Bisiwu. El atacante tuvo que ser sustituido después de recibir un fuerte pisotón y no poder continuar, dejando su sitio a Shane Kluivert.
El Barça Atlètic reacciona tras el descanso
El escenario cambió durante la segunda parte. El equipo azulgrana consiguió tener más posesión y empezó a instalarse con mayor frecuencia cerca del área del Sabadell.
La recompensa llegó en el minuto 56. Hafiz Gariba aprovechó una acción a balón parado para terminar batiendo a Fuoli y establecer el 1-1.
Con la igualdad regresó también la incertidumbre. El Barça Atlètic ganó confianza y el partido entró en una fase mucho más equilibrada, con los dos equipos tratando de encontrar un gol que evitara prolongar la final.
Rahmani aparece cuando la final apuntaba a los penaltis
El Sabadell terminó encontrando ese momento.
Cuando apenas quedaban unos minutos para alcanzar el 90, una acción ofensiva arlequinada acabó con Rahmani marcando el definitivo 1-2 en el minuto 87. El tanto desató la celebración en la Nova Creu Alta y dejó al filial sin apenas margen para responder.
Los azulgranas todavía buscaron el empate durante el añadido, pero el marcador ya no volvió a moverse.
El pitido final confirmó al Sabadell como campeón y permitió al club conquistar la segunda Copa Catalunya de su historia, recuperando el trofeo diez años después de su anterior éxito.
Una Nova Creu Alta entregada
La final reunió a 6.954 espectadores en la Nova Creu Alta y terminó convirtiéndose en una noche especialmente significativa para el proyecto dirigido por Ferran Costa.
Más allá del valor de la competición, el título supone una recompensa para un Sabadell que afrontó el partido con una alineación competitiva y que consiguió superar a una generación de jóvenes azulgranas con mucha calidad.
Para el Barça Atlètic, la derrota deja la sensación de haber reaccionado después de un comienzo complicado, aunque el principal foco quedó inevitablemente situado sobre Bisiwu.
Pendientes de Bisiwu
El extremo de 18 años abandonó el césped en camilla después del golpe sufrido durante el arranque del encuentro y posteriormente reapareció ayudándose de muletas y con una protección en el pie.
Las primeras valoraciones transmitieron cierta tranquilidad, pero serán las pruebas médicas las que determinen el alcance exacto de la lesión.
El resultado entrega la Copa al Sabadell, pero la final deja así dos imágenes muy diferentes: la fiesta arlequinada por recuperar el trono catalán y la preocupación del Barça por el estado físico de uno de sus jóvenes atacantes.