
El Sabadell remonta con un penalti en el tramo final y refuerza su buena racha
El Sabadell sumó su segunda victoria seguida al imponerse al Córdoba por 3-2 en la Nova Creu Alta. El equipo arlequinado llegó a ponerse con dos goles de ventaja, vio cómo le empataban, y acabó resolviendo el encuentro desde el punto de penalti en los minutos finales.
El Centre d'Esports Sabadell prolongó su buen momento con una victoria muy trabajada frente al Córdoba Club de Fútbol (3-2) en la Nova Creu Alta. El conjunto arlequinado encadenó así su segundo triunfo consecutivo y se colocó en zona de play-off tras cuatro jornadas de LaLiga Hypermotion. El partido dejó una fotografía clara: un inicio arrollador del Sabadell, un tramo central de sufrimiento y un desenlace resuelto por la eficacia de Urri desde los once metros.
Un arranque muy intenso del Sabadell
El equipo local salió con una propuesta ambiciosa, presionando arriba y buscando golpes rápidos para tomar el control del encuentro. La fórmula le dio resultado de inmediato. Gioacchini firmó un doblete en apenas once minutos y puso al Sabadell con 2-0, confirmando el dominio inicial del conjunto de Óscar Cano en una Nova Creu Alta muy pendiente del ritmo de su equipo.
El primer gol llegó tras una acción bien construida, con un pase filtrado de Urri que encontró al delantero. Poco después, el Sabadell volvió a castigar a su rival gracias a la presión alta, esta vez con participación decisiva de Quadri en la recuperación. La ventaja parecía encarrilar el choque, pero el desarrollo posterior mostró que todavía quedaba mucho por jugar.
El Córdoba reaccionó y el partido se abrió
Con el 2-0, el encuentro entró en una fase mucho más caótica. El VAR revisó una posible expulsión de Edgar, aunque finalmente el colegiado no mostró la tarjeta roja. Poco después, Fuoli cometió penalti sobre Diego Bri y Carracedo transformó la pena máxima para situar el 2-1 en el minuto 26.
Ese gol cambió por completo el escenario. El Sabadell siguió llegando con peligro, sobre todo a través de Joel Priego y del propio Gioacchini, que incluso vio cómo le anulaban otro tanto por fuera de juego previo. Sin embargo, la falta de acierto para sentenciar mantuvo al Córdoba dentro del partido y alimentó la sensación de que el duelo no estaba cerrado.
El equipo visitante, que había sufrido durante buena parte del primer tiempo, logró ganar metros con el paso de los minutos. La intensidad del Sabadell bajó algo tras el esfuerzo inicial y el choque empezó a moverse al ritmo de las transiciones y de los ajustes desde el banquillo.
El empate visitante y la respuesta final
En la segunda parte, el cansancio y los cambios influyeron en el desarrollo del encuentro. Coincidiendo además con los fuegos artificiales del final de la Fiesta Mayor de Sabadell, el Córdoba encontró el empate en el minuto 76. Enol aprovechó una acción en el área para establecer el 2-2 y dejar al Sabadell ante la posibilidad real de desperdiciar una ventaja que había construido muy pronto.
Lejos de hundirse, el conjunto arlequinado mantuvo la búsqueda del triunfo. El premio llegó a dos minutos del final, cuando el árbitro señaló un nuevo penalti a favor de los locales. Urri asumió la responsabilidad y no falló desde los once metros para establecer el 3-2 definitivo en el minuto 89. El gol desató la celebración en la grada y coronó una actuación que combinó intensidad, resistencia y carácter competitivo.
Una victoria que sostiene la dinámica positiva
Más allá del sufrimiento final, el Sabadell se quedó con tres puntos de gran valor y confirmó una dinámica ascendente. El equipo suma dos victorias seguidas, presenta argumentos para competir en la parte alta y refuerza su presencia en puestos de play-off. A la vez, el partido deja una advertencia evidente: cuando el Sabadell domina con tanta claridad al inicio, necesita gestionar mejor sus ventajas para evitar que un encuentro controlado se convierta en una carrera de máxima tensión.
El triunfo frente al Córdoba también sirve para subrayar el peso de varios nombres propios. Gioacchini sostuvo al equipo en el arranque, Urri fue decisivo en el desenlace y Fuoli, pese al penalti cometido, formó parte de un partido en el que el Sabadell supo resistir cuando el duelo se complicó. En conjunto, una victoria que refuerza la confianza del vestuario y el respaldo de una afición que acabó celebrando un desenlace tan agónico como merecido.
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