
El Deportivo afronta su regreso a Primera con un plan económico y deportivo a medio plazo
El conjunto coruñés ha reforzado su plantilla con nombres como Aubameyang, Angeliño, José María Giménez y Marc Casadó, en una estrategia ligada a la estabilidad financiera, el aumento de ingresos y la planificación del club.
El Deportivo de La Coruña ha sido uno de los clubes más activos del mercado de fichajes tras su regreso a Primera División. La planificación deportiva, la situación económica de la entidad y el respaldo de Abanca han condicionado una campaña en la que el conjunto blanquiazul ha incorporado jugadores como Pierre-Emerick Aubameyang, Angeliño, Adama Traoré, Leo Román, José María Giménez y Marc Casadó.
De la deuda a la estabilidad económica
Hace unos años, el Deportivo arrastraba el mayor concurso de acreedores del fútbol español. La entrada de Abanca como máximo acreedor y, posteriormente, como principal accionista, cambió la situación del club. La entidad bancaria había prestado 45 millones de euros en 2017 para que el Deportivo afrontara su deuda con Hacienda y, más tarde, asumió un papel central en la continuidad de la entidad.
Juan Carlos Escotet asumió la presidencia en 2024 y el club cerró de forma adelantada el concurso de acreedores entre 2023 y 2024. Según la información publicada por La Opinión A Coruña, el Deportivo pasó a mantener sus principales compromisos con Abanca. Antes de su ascenso a Segunda División, la entidad llevó a cabo una reducción y ampliación de capital que incluyó la condonación de 70 millones de euros y una aportación adicional de 35 millones para afrontar, entre otras inversiones, la reforma de Abegondo.
La operación dejó a Abanca con el 99% del accionariado y redujo el valor de las acciones de los pequeños accionistas. También permitió al Deportivo llegar al fútbol profesional sin deuda con terceros, una circunstancia que condiciona de forma favorable su margen ante el límite salarial de Primera División.
El último límite salarial del club en Segunda fue de 13,25 millones de euros. En la máxima categoría, esa cifra podía situarse en torno a los 40 millones y aumentar posteriormente, siempre en función de los ingresos y de los criterios de LaLiga. Esta situación ayuda a explicar operaciones como la de Leo Román, cuya cláusula de rescisión de nueve millones se repartirá durante los cinco años de contrato a efectos de amortización.
Una planificación pensada para varios años
El Deportivo tenía previsto alcanzar Primera División en un plazo de cuatro o cinco años, aunque el ascenso se produjo antes de lo previsto. La entidad había evitado comprometer grandes cantidades en traspasos durante su etapa en Segunda y contaba con margen para diseñar una plantilla con objetivos a medio plazo.
La estrategia combinó incorporaciones de experiencia con apuestas de futuro. Entre los primeros movimientos estuvieron el pago de la cláusula de Leo Román y las operaciones por Asp-Jensen, Lorenzo Amatucci y Bright Ede. Más tarde se sumaron jugadores con una trayectoria consolidada, como Aubameyang, Angeliño y Adama Traoré.
Las incorporaciones de José María Giménez y Marc Casadó se produjeron en el último día del mercado. Giménez completó después su primer entrenamiento en Abegondo y llegó con minutos de competición tras participar en dos de las tres primeras jornadas con el Atlético de Madrid. Casadó, por su parte, afrontó la llegada al Deportivo con menos ritmo, ya que no había disputado las tres primeras jornadas de LaLiga.
Giménez explicó que escogió el proyecto coruñés por la tranquilidad y la seriedad que le transmitió el club. "El que más ganas me transmitió y más ilusión me hizo fue el Dépor", declaró. El central también señaló que se encontró con un grupo que transmitía alegría y que quería ayudar a los jugadores más jóvenes desde la humildad.
El objetivo del equipo es la permanencia. El propio Giménez defendió, además, la posibilidad de mantener la ambición durante la temporada: "¿Por qué no soñar? ¿Por qué no ilusionarse, por qué no pensar en grande?".
Más ingresos para sostener el proyecto
El Deportivo también ha trabajado en el aumento de sus ingresos. Las camisetas de Aubameyang han tenido una presencia destacada en A Coruña, mientras que el club ha ampliado las zonas VIP de Riazor y ha buscado nuevas alianzas económicas. Estas medidas han convivido con una subida de los precios de los abonos de entre el 34% y el 68%, según la grada, una decisión que ha generado críticas entre parte de la afición.
La entidad mantiene además una capacidad de atención mediática superior a la que correspondería por el tamaño de la ciudad. Los ingresos audiovisuales y la posición final en la clasificación pueden contribuir a ampliar los recursos disponibles para la plantilla.
Financiación y límite salarial
Abanca se ha convertido en una fuente de financiación para el Deportivo. Juan Carlos Escotet llegó a cuestionar la necesidad de acogerse al fondo CVC de LaLiga, dado que el banco podía cubrir parte de las necesidades del club, aunque finalmente valoró las condiciones del acuerdo.
Además de la operación de 2024, el Deportivo recibió posteriormente otros 30 millones de euros. El club justificó estas aportaciones por la necesidad de afrontar deuda pasada y construir la nueva ciudad deportiva. Las normas de LaLiga permiten utilizar parte de esos recursos para elevar el nivel salarial, aunque el proceso debe desarrollarse de forma gradual y vinculado a la cifra de negocio.
Fernando Soriano aseguró que el club se ha mantenido dentro de los límites establecidos y que la planificación del verano se había cumplido. El director de fútbol también afirmó que el gasto de la plantilla se mantuvo dentro de la sostenibilidad y que el Deportivo había dejado margen para el mercado de invierno. LaLiga publicará el límite de coste de plantilla en los próximos días.
El regreso a Primera ha situado al Deportivo ante un reto deportivo inmediato: competir por la permanencia con una plantilla renovada y mantener el equilibrio entre las incorporaciones, los ingresos y las reglas económicas de LaLiga.
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