
El Betis-Real Madrid deja polémica arbitral, la primera amarilla de Mourinho y críticas en Real Madrid TV
La derrota del Real Madrid por 1-0 ante el Betis en La Cartuja quedó marcada por el penalti fallado de Mbappé que no se repitió, la primera amonestación de Mourinho en su regreso a LaLiga y las duras críticas de Real Madrid TV al arbitraje de Hernández Hernández.
El Betis-Real Madrid disputado en el Estadio de la Cartuja dejó mucho más que el 1-0 final. La primera derrota oficial de la temporada del conjunto blanco en la segunda etapa de José Mourinho en el banquillo vino acompañada de varias acciones polémicas en los instantes finales, una amonestación al técnico portugués y un cruce de reacciones que prolongó el partido mucho más allá del pitido final.
La primera amarilla de Mourinho en su regreso a LaLiga
Uno de los episodios más comentados llegó en el minuto 54, cuando el colegiado Alejandro Hernández Hernández mostró la primera tarjeta amarilla a Mourinho desde su regreso a la competición española. El incidente se produjo tras una entrada de Ibrahima Konaté sobre Fran García, acción que le costó la amonestación al defensor francés por, según el acta, "realizar una entrada sobre un adversario de manera temeraria en la disputa de balón".
El técnico portugués salió entonces de su área técnica al entender que el lateral izquierdo, exjugador madridista, estaba fingiendo para ganar tiempo. El acta arbitral lo recoge de forma literal: Mourinho fue amonestado "por salir del área técnica para increpar a un adversario que se encontraba tendido en el terreno de juego tras recibir una falta".
Mourinho, entre la ironía y la contención
Lejos de la imagen combativa que se le presupone, Mourinho compareció en sala de prensa con un discurso sorprendentemente medido. Sobre la posibilidad de que se repitiera el penalti fallado por Kylian Mbappé, se limitó a decir: "No he visto en detalle, no he visto, no he visto en el vestuario, no te puedo comentar".
Sobre su amarilla, el luso recurrió a la ironía: "No sé por qué me saca a mí amarilla, pero la acepto. Me he levantado porque parecía que un jugador del Betis se había muerto ahí delante del banquillo". Eso sí, matizó que el árbitro "ha dejado jugar, que es una cosa que me gusta", y se negó a atribuir la derrota al arbitraje: "Decir que por una amarilla ganamos o perdemos no lo hago".
En el análisis del partido, Mourinho defendió la actuación de su equipo: "Creo que el equipo ha hecho un gran partido, a veces se pierde y no se sabe por qué. Muy dominante, centrales imperiales, muchísimas oportunidades de gol". También tuvo palabras de elogio para el joven Carlos Espí: "Si tiene diez minutos y hace un fantástico gol, que luego puede ser fuera de juego o no, él ha hecho su trabajo bien. Tiene gran potencial y siempre irá a mejor, porque es humilde, es trabajador, quiere aprender". Y cerró con una felicitación al rival: "Enhorabuena al Betis, que jugó para empatar y le salió el gordo".
Real Madrid TV carga contra el arbitraje
Si Mourinho se contuvo, Real Madrid Televisión no lo hizo. Los tertulianos del canal calificaron de "ineptos" tanto a Hernández Hernández como al árbitro del VAR, Iglesias Villanueva, a quienes acusaron de perjudicar sistemáticamente al Real Madrid "desde la primera jornada". En su argumentario citaron precedentes como la patada de Cala a Vinícius Júnior en el arranque liguero o el gesto de Raphinha con Ortiz Arias señalando su bigote.
El canal culminó su análisis con una hipótesis cargada de intención: "Si esto le hubiera pasado al Barcelona...", dando a entender que existe un baremo arbitral distinto con el conjunto de Hansi Flick, que ese sábado tenía la oportunidad de sacar los primeros tres puntos de ventaja al equipo blanco en la clasificación.
La otra lectura: los cambios de Mourinho
Frente a la teoría del agravio arbitral, hubo también análisis que pusieron el foco en las decisiones del banquillo. Desde esa óptica, Mourinho tuvo "bastante culpa" de lo ocurrido en La Cartuja por sus sustituciones: quitó a Arda Güler, señalado como el mejor del equipo y el que daba sentido al juego, y a partir de ahí el Real Madrid comenzó a perder fuelle.
La crítica apunta también a una supuesta doble vara de medir en los cambios: parece más fácil sustituir a Güler que a Vinícius, que no estaba aportando, mientras Yan Diomandé entró por el turco en la banda del brasileño. El Madrid terminó jugando con cinco delanteros —Espí, Mbappé, Jude Bellingham, Vinícius y Diomandé— para intentar darle la vuelta al marcador, y aunque estuvo a punto de lograrlo, la sensación final fue la de un equipo que, sin pegada ni el fútbol de Güler, se quedó en muy poco.
Un debate que se alarga
La noche de La Cartuja dejó así dos relatos paralelos: el del club y su televisión, centrado en el arbitraje y en el penalti no repetido, y el de quienes miran hacia dentro y señalan las decisiones técnicas como origen de la derrota. Entre medias, un Mourinho que, al menos de cara a la galería, prefirió elogiar a su equipo y al rival antes que encender la polémica. LaLiga, con el Barcelona acechando en la clasificación, ya tiene su primer gran foco de tensión de la temporada.