El Barça Atlètic acelera su renovación con cinco salidas confirmadas
El filial azulgrana empieza a perfilar su nuevo proyecto con la marcha de Víctor Barberá, Òscar Ureña, Emilio Bernad, Ander Astralaga y Joaquín Delgado, todos fuera del Johan de cara a la próxima temporada. Ninguna salida llega por sorpresa y el club abre una etapa de ajustes en ataque y portería.
El Barça Atlètic ha hecho oficial una primera sacudida importante en la planificación de la próxima temporada. El club azulgrana ha comunicado que Víctor Barberá, Òscar Ureña, Emilio Bernad, Ander Astralaga y Joaquín Delgado no continuarán en el filial, cerrando así cinco etapas distintas en el Johan Cruyff.
La decisión afecta a futbolistas que terminaban contrato o que estaban en situaciones pendientes de resolver, y encaja dentro del proceso de renovación que afronta el segundo equipo culé tras una campaña exigente. El Barça agradeció la dedicación y profesionalidad de los jugadores y les deseó suerte en sus próximos retos deportivos.
Barberá cierra su segunda etapa azulgrana
Uno de los nombres más reconocibles de la lista es el de Víctor Barberá. El delantero, de 21 años, pone fin a su segunda etapa en el club después de haber regresado procedente del Brujas hace dos temporadas. Su paso reciente por el filial estuvo condicionado por los problemas físicos, aunque acabó el curso ganando peso en los planes de Belletti.
Barberá terminó la temporada como una pieza útil en el tramo final, cuando el Barça Atlètic todavía apuraba sus opciones de pelear por el playoff de ascenso. Su futuro apunta, en principio, al Valladolid, aunque el anuncio azulgrana se limita a confirmar su salida del club.
Delgado vuelve al Oviedo tras dejar huella
También se marcha Joaquín Delgado, incorporado en el mercado de invierno como cedido desde el filial del Oviedo. El atacante, de 24 años, llegó para ampliar las opciones ofensivas y respondió con impacto inmediato: firmó 7 goles en 16 partidos y ofreció rendimiento en una zona del campo especialmente sensible para el filial.
El Barça Atlètic valoró su continuidad, pero Delgado regresará al Oviedo. Su paso por el Johan le ha servido como escaparate competitivo y ahora deberá resolver su próximo paso en Asturias, con opciones de mantenerse en el entorno del club ovetense.
Cambios en ataque y nuevas alternativas
La salida de Barberá y Delgado obliga al filial a reajustar la punta de ataque. La planificación apunta a que Òscar Gistau, Hamza Abdelkarim e Ignasi Quer sean las principales referencias ofensivas del próximo curso, con el fichaje de Quer pendiente de oficializarse.
En ese contexto, el Barça Atlètic busca equilibrar juventud, proyección y rendimiento inmediato. La categoría exige profundidad de plantilla y capacidad de adaptación, especialmente en un filial donde los movimientos entre el primer equipo, el juvenil y el mercado suelen marcar el desarrollo de la temporada.
Ureña inicia otro camino
Òscar Ureña, de 23 años, también finaliza su etapa como azulgrana. Llegó en el verano de 2024 procedente del Girona, pero no logró encontrar la continuidad esperada durante su primer curso por culpa de las lesiones. En la segunda temporada ganó protagonismo, aunque sin alcanzar un rol determinante dentro del equipo.
Su salida abre una nueva etapa profesional para un jugador que todavía tiene margen competitivo y que buscará un contexto donde pueda tener regularidad y recuperar impulso.
Doble salida en la portería
El anuncio también afecta de lleno a la portería. Emilio Bernad, de 26 años, no seguirá en el Barça Atlètic tras una temporada en la que cumplió el sueño de vestir de azulgrana después de haber firmado previamente por el Teruel. Su futuro podría continuar lejos del fútbol español.
El otro guardameta que se despide es Ander Astralaga, de 22 años, que deja el club tras ocho años de vinculación. La pasada campaña jugó cedido en el Granada y ahora pone fin a una etapa larga dentro de la estructura azulgrana.
Con estas cinco salidas, el Barça Atlètic empieza a dibujar el nuevo mapa de su plantilla. El filial entra en una fase de reconstrucción controlada, con movimientos que responden tanto a la finalización de contratos como a la necesidad de abrir espacio a nuevos perfiles dentro del proyecto.