El Arsenal supera al Girona con eficacia en la 49.ª edición del Trofeu Costa Brava
El conjunto inglés, con numerosas ausencias por el Mundial, superó al Girona de Quique Álvarez. Arnau Martínez recortó distancias, pero la efectividad visitante sentenció el choque antes de la hora de juego.
El Estadi Montilivi volvió a vestirse de gala para recibir al Arsenal en la 49.ª edición del Trofeu Costa Brava, un choque amistoso que sirvió como examen de máxima exigencia para un Girona que prepara su regreso a Segunda División. Con el cartel de "no hay entradas" y las gradas llenas, el subcampeón de Europa demostró su nivel y se impuso por 1-4 en un encuentro donde el marcador final no refleja por completo el ambiente competitivo que se vivió en la ciudad catalana.
Un escenario muy distinto al histórico cruz europeo
El choque marcaba el reencuentro entre ambas entidades un año y medio después de aquella histórica noche de Champions League. Sin embargo, el contexto deportivo era bien distinto. Por un lado, el Girona de Quique Álvarez afina sus automatismos de cara al estreno en LaLiga Hypermotion, condicionado por nuevas incorporaciones y por la recuperación de varios lesionados. Por el otro, un Arsenal de Mikel Arteta que utilizó el trofeo veraniego como una nueva prueba de pretemporada, presentando numerosas rotaciones y sin buena parte de sus principales figuras, muchas de ellas todavía ausentes tras su participación en el Mundial, como es el caso de David Raya, Saliba, Zubimendi, Merino, Rice, Saka, Madueke o Eze.
A pesar de las ausencias, la diferencia de nivel se hizo notar desde el inicio. El Arsenal monopolizó las ocasiones durante la primera mitad y encontró el premio en dos acciones prácticamente idénticas. Kai Havertz inauguró el marcador en el minuto 16 con un disparo raso que superó a Gazzaniga. Poco después, Christos Tzolis amplió la ventaja con otro remate ajustado al palo en el minuto 30. El Girona intentó mantener su identidad, sin renunciar al balón pese a la presión inglesa. Bryan Gil y Minsu buscaron profundidad por las bandas y hubo fases en las que los locales lograron controlar la posesión, aunque sin traducir ese dominio en ocasiones claras antes del descanso.
La reacción ahogada por la eficacia visitante
El intermedio sentó bien al cuadro catalán, que salió muy activo al terreno de juego. Arnau Martínez devolvió la ilusión a Montilivi al rematar a la red un saque de esquina en el minuto 50, reduciendo diferencias y levantando a la grada. Sin embargo, la reacción local apenas duró unos instantes. Tres minutos después, Dowman sorprendió con un potente disparo al primer palo para hacer el 1-3 en una acción que generó las protestas del público por una posible falta previa sobre Àlex Moreno.
El tanto descentró a los locales y el Arsenal aprovechó el momento de desconcierto para sentenciar. Apenas dos minutos más tarde, Gabriel Jesus marcó el cuarto gol visitante, aprovechando un pase de Ben White, mientras se producía un pequeño encontronazo entre futbolistas de ambos equipos durante la celebración en el minuto 55. Con el partido ya decidido antes de llegar a la hora de juego, ambos entrenadores aprovecharon para mover ampliamente sus banquillos. Quique Álvarez introdujo cinco cambios, mientras Arteta renovó prácticamente todo su equipo con hasta nueve sustituciones.
Stuani acapara los focos y el ambiente se mantiene pese a la derrota
Pese al resultado adverso, el ambiente en Montilivi no decayó en ningún momento. La afición convirtió los últimos minutos en una fiesta, con la tradicional ola recorriendo las gradas y miles de teléfonos iluminando el estadio. En el tramo final, pese a las múltiples aproximaciones locales, el portero Meslier evitó que el Girona celebrara otro tanto.
El momento más emotivo del encuentro llegó a falta de cinco minutos para el final con la entrada de Cristhian Stuani. El delantero uruguayo fue recibido con una sonora ovación tras su reciente renovación, volviendo a vestirse de corto en Montilivi. El pitido final confirmó la victoria del Arsenal y la conquista del trofeo, en un partido que ayuda a los futbolistas rojiblancos a seguir cogiendo ritmo de cara al estreno liguero del próximo 16 de agosto.
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