Dembélé marca un hat-trick y lidera a Francia ante Noruega en el Mundial
Ousmane Dembélé anotó tres goles en 33 minutos ante Noruega, asegurando el primer puesto del Grupo I para Francia en un partido con ausencias destacadas como la de Deschamps y Haaland.
Un partido con ausencias destacadas
El encuentro entre Noruega y Francia en el Gillette Stadium de Boston no cumplió con lo esperado. La gran noticia previa al partido fue la suplencia de Erling Haaland, estrella del Manchester City, y la ausencia de Didier Deschamps en el banquillo francés debido al fallecimiento de su madre. Con ambos equipos ya clasificados para los dieciseisavos de final, el partido parecía un trámite, pero Ousmane Dembélé lo convirtió en un espectáculo.
Francia, dirigida por Guy Stéphan, asistente de Deschamps, alineó a su tridente ofensivo: Dembélé, Kylian Mbappé y Michael Olise. Noruega, por su parte, presentó un equipo con numerosos suplentes, ya que Stale Solbakken decidió reservar a figuras como Martin Ødegaard y Alexander Sørloth. La decisión del técnico noruego, aunque lógica por el contexto, dejó sin el esperado duelo entre Haaland y Mbappé, pero permitió que Dembélé destacara.
Dembélé, protagonista con tres goles
El partido comenzó con un disparo de Mbappé que se estrelló en el larguero. Sin embargo, fue Dembélé quien tomó el control del encuentro. En el minuto 7, el extremo del PSG recibió un pase al espacio de Mbappé, superó a Fredrik Bjorkan con un recorte y definió con la derecha para abrir el marcador. Noruega, descolocada por la velocidad de los delanteros franceses, intentó reaccionar, pero Dembélé volvió a aparecer en el minuto 20. Tras una nueva asistencia de Mbappé, el Balón de Oro ajustó un zurdazo desde el borde del área que se coló por el segundo palo.
Thelo Aasgaard logró el descuento noruego en el minuto 22, pero Dembélé respondió con contundencia. En el minuto 32, tras una jugada colectiva en el área, el francés completó su hat-trick con otro disparo con la zurda, dejando a la defensa nórdica sin respuesta. Con tres goles en apenas 33 minutos, Dembélé igualó el récord de Leo Messi en el torneo y se consolidó como una de las figuras clave de la selección francesa.
Noruega resiste, pero Francia cierra el partido
La segunda parte comenzó con un penalti a favor de Noruega, tras una falta de Théo Hernández sobre Oscar Bobb. Jorgen Strand Larsen se encargó del lanzamiento, pero Mike Maignan adivinó su dirección y detuvo el disparo, manteniendo la ventaja francesa. A partir de ese momento, el partido perdió intensidad, con Francia gestionando el resultado y Noruega sin capacidad de reacción.
El colofón lo puso Désiré Doué en el minuto 94, quien cabeceó un centro de Bradley Barcola para establecer el 1-4 definitivo. El resultado aseguró a Francia como primera de grupo, mientras que Noruega avanzó como segunda, aunque con la incertidumbre de conocer a su rival en la siguiente fase.
Contexto y repercusiones
El triunfo francés refuerza su condición de favorita al título, destacando la profundidad de su banquillo y la calidad de sus jugadores, incluso en partidos aparentemente menores. Dembélé, con cuatro goles en el torneo, se perfila como una pieza clave en el esquema de Deschamps, especialmente en un momento en el que Mbappé no ha encontrado aún su mejor versión.
Para Noruega, el partido sirvió como un recordatorio de su potencial, pero también de sus limitaciones. La decisión de Solbakken de alinear un equipo alternativo, aunque comprensible, dejó dudas sobre su capacidad para competir al máximo nivel en fases decisivas. Con Haaland como figura indiscutible, el combinado nórdico tendrá que mejorar su rendimiento si quiere aspirar a algo más que superar la fase de grupos en futuras competiciones.
Un Mundial que sigue abierto
Con la fase de grupos finalizada, el Mundial entra en su etapa decisiva. Francia, con un Dembélé en estado de gracia, se presenta como una de las selecciones a batir. Sin embargo, el camino no será fácil: el rival en dieciseisavos podría ser Costa de Marfil, segundo del Grupo E, un equipo con jugadores de gran calidad como Nicolas Pépé o Sébastien Haller.
Mientras tanto, Noruega deberá esperar a conocer su destino, pero su participación en el torneo ya ha dejado momentos para el recuerdo, especialmente por la irrupción de jóvenes talentos como Oscar Bobb. El fútbol, una vez más, demuestra que en un Mundial no hay partidos intrascendentes, y que cualquier descuido puede ser aprovechado por jugadores capaces de cambiar el rumbo de un encuentro en cuestión de minutos.
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