Chupe frena a Aubameyang y el Málaga estrena su casillero en una Rosaleda de Primera
Málaga y Deportivo empataron 1-1 en el regreso de La Rosaleda a la élite ocho años después. Aubameyang adelantó al conjunto gallego, pero Chupe respondió desde el punto de penalti. Los locales apretaron en la segunda mitad y rozaron la remontada con un cabezazo al larguero de su delantero.
La Rosaleda volvió a vestirse de Primera División y lo hizo con un partido a la altura del escenario. Málaga y Deportivo de La Coruña empataron 1-1 en la segunda jornada de LaLiga, un resultado que permitió al conjunto andaluz sumar su primer punto de la temporada y dejó a los gallegos con dos tras sus dos primeros compromisos.
El encuentro reunió a dos históricos recién ascendidos y convirtió el regreso del fútbol de máxima categoría a Málaga, ocho años después de su última etapa en la élite, en una noche especialmente significativa. Cerca de 30.000 espectadores acompañaron a un equipo local que quiso asumir la iniciativa, aunque el Deportivo demostró desde el inicio que tenía argumentos para castigar cualquier desajuste.
Aubameyang golpea primero
El Málaga trató de mover el balón con velocidad y buscar amplitud, mientras el equipo dirigido por Antonio Hidalgo apostó por una presión exigente y por aprovechar la capacidad de sus jugadores ofensivos para atacar los espacios.
El primer aviso serio de los locales llegó por medio de Juan Cruz, pero Leo Román respondió. Poco después apareció una de las grandes amenazas del Deportivo: Pierre-Emerick Aubameyang.
Luismi Cruz progresó por dentro y encontró el espacio para conectar con el delantero gabonés, que atacó la espalda de la defensa malaguista, superó la salida de Alfonso Herrero y puso al Deportivo por delante.
El golpe no descompuso al Málaga. El conjunto de Juanfran Funes siguió insistiendo hasta encontrar la acción que cambió nuevamente el marcador. Rafita recuperó un balón, entró en el área y fue derribado por Noubi. El colegiado Javier Alberola Rojas señaló penalti.
Chupe asumió la responsabilidad y convirtió el lanzamiento para establecer el 1-1, devolviendo energía tanto al equipo como a una grada que empujaba en busca de la remontada.
El Málaga sube el ritmo
Tras el descanso, el cuadro andaluz dio un paso adelante. El Deportivo se protegió con mayor disciplina y buscó sus oportunidades al contragolpe, especialmente cuando Aubameyang podía correr con espacios.
Funes recurrió al banquillo para aumentar el desequilibrio ofensivo y dio entrada, entre otros, a David Larrubia y Haitam. Antonio Hidalgo también introdujo modificaciones, con Yeremay como una de las piezas llamadas a generar peligro en los metros finales.
El partido entró entonces en una fase de alternativas. Alfonso Herrero tuvo que intervenir para mantener al Málaga en el encuentro, mientras el equipo local acumulaba cada vez más presencia alrededor del área deportivista.
La oportunidad que pudo decidir la noche terminó en el larguero. Un error del Deportivo dejó a Chupe en disposición de rematar de cabeza dentro del área, pero el delantero malaguista se encontró con la madera cuando La Rosaleda ya celebraba prácticamente el segundo.
Haitam también buscó el gol con una falta directa que pasó cerca del poste, mientras el Deportivo resistía el mejor tramo de los locales y trataba de amenazar con sus hombres más desequilibrantes.
Un punto con lecturas diferentes
El empate deja al Málaga con su primer punto desde el regreso a Primera, después de iniciar la temporada fuera de casa ante el Atlético de Madrid. Más allá del marcador, los andaluces mostraron capacidad para reaccionar después de encajar y consiguieron llevar durante muchos minutos el peso del encuentro.
El Deportivo, por su parte, encadena dos empates en las dos primeras jornadas. El conjunto gallego volvió a competir con orden y encontró en Aubameyang una referencia capaz de transformar una transición en una ocasión decisiva.
Para el Málaga queda también la sensación de haber estado cerca de completar la remontada. Chupe marcó el primer gol del equipo en esta nueva etapa en Primera y estuvo a centímetros de convertirlo en una noche perfecta con el remate que acabó en el travesaño.
La victoria tendrá que esperar, pero La Rosaleda ya ha recuperado el fútbol de Primera División. Y en una temporada en la que cada punto puede tener un valor enorme para dos recién ascendidos, Málaga y Deportivo empiezan a comprobar desde las primeras jornadas el nivel de exigencia de la categoría.
