Brasil empata con Marruecos en un partido dominado por los africanos
Brasil rescató un empate 1-1 ante Marruecos en su debut en el Mundial 2026 gracias a un gol de Vinicius Junior, aunque los marroquíes dominaron el juego y se adelantaron con un tanto de Ismael Saibari.
Un debut con altibajos para Brasil
Brasil comenzó el Mundial 2026 con un empate 1-1 ante Marruecos en el MetLife Stadium de Nueva Jersey. El resultado refleja un partido en el que los africanos, cuartos en el último Mundial, llevaron la iniciativa durante gran parte del encuentro. El gol de Vinicius Junior en el minuto 32, un disparo desde fuera del área que se coló por la escuadra, evitó una derrota que habría roto una racha histórica: Brasil no perdía su primer partido en una Copa del Mundo desde 1936.
Carlo Ancelotti, que busca implantar un estilo más ordenado sin renunciar a la calidad individual, se encontró con un equipo marroquí que jugó sin complejos. Achraf Hakimi, capitán y referente, lideró una defensa sólida y un mediocampo en el que destacaron Brahim Díaz, autor de una asistencia clave, y el joven Bilal Bouaddi, una de las revelaciones del torneo. El gol de Marruecos llegó en el minuto 21, cuando Ismael Saibari, con raíces marroquíes pero criado en Bélgica, picó el balón ante la salida de Alisson tras un pase filtrado de Brahim.
Marruecos, un rival incómodo
El conjunto dirigido por Mohamed Ouahbi no solo plantó cara a Brasil, sino que generó más ocasiones claras en la primera mitad. Los Leones del Atlas basaron su juego en la posesión, la velocidad en transición y la inteligencia táctica. Bouaddi, de 18 años, fue una de las figuras del partido: su capacidad para desequilibrar y su visión de juego sorprendieron. "Es un regalo para el fútbol", destacaron varios analistas, recordando que Francia intentó convencerle para que jugara con los Bleus, pero él optó por Marruecos.
La solidez defensiva, con Noussair Mazraoui como otro de los destacados, y la solidaridad en todas las líneas permitieron a Marruecos resistir la presión brasileña en la segunda parte. Ouahbi, en rueda de prensa, aseguró que su equipo demostró "personalidad, buen fútbol y ambición", aunque reconoció que aspiraban a más: "No estamos tristes, pero tampoco satisfechos".
Brasil, entre el orden y la calidad individual
Ancelotti llegó a Brasil con el objetivo de modernizar el juego de la canarinha bajo el lema "orden y progreso", inspirado en el himno nacional. Sin embargo, el debut ante Marruecos dejó dudas. En la primera mitad, Brasil fue un equipo desordenado, con Vinicius Junior y Raphinha poco incisivos y una defensa que sufría ante los contragolpes. El gol de Vinicius, tras deshacerse de Hakimi con un regate y disparar con precisión, recordó su calidad.
En la segunda parte, Ancelotti introdujo cambios: Danilo y Fabinho reemplazaron a los amonestados Ibañez y Casemiro, y el equipo mejoró. Luiz Henrique y Cunha aportaron frescura, y Brasil dominó en posesión y ocasiones, aunque sin la claridad necesaria para sentenciar. Una parada clave de Alisson a Talbi en los minutos finales evitó la derrota, pero el empate deja interrogantes sobre el proyecto de Ancelotti.
Un grupo equilibrado
El Grupo C del Mundial 2026 se presenta competitivo. Brasil y Marruecos suman un punto, pero ambos equipos saben que no pueden relajarse. Los africanos, con partidos ante Escocia y Haití, parten como favoritos para clasificarse, aunque Ouahbi advirtió: "Todos los equipos son buenos. No estamos aquí por casualidad". Brasil, por su parte, tendrá que mejorar para aspirar a algo más que la clasificación.
El partido también generó debate por la realización televisiva, que en algunos momentos priorizó a un youtuber sobre el juego. Sin embargo, lo relevante fue el espectáculo en el campo, donde Marruecos demostró ser un rival a tener en cuenta y Brasil dejó más dudas que certezas.
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