Bellingham, en el centro de la polémica por un gesto a Barco tras la eliminación de Inglaterra
El centrocampista del Real Madrid vuelve a ser noticia por un gesto polémico tras la eliminación de Inglaterra ante Argentina en el Mundial. Es la última de una serie de episodios que incluyen incidentes en Clásicos contra el FC Barcelona.
La selección de Inglaterra cayó eliminada en las semifinales del Mundial tras perder 2-1 contra Argentina. Más allá del marcador, un nuevo gesto polémico de su centrocampista estrella, Jude Bellingham, trascendió del vestuario y las zonas de MIX ZONE. Consumada la derrota y mientras los jugadores albiceleste celebraban su clasificación, Bellingham propinó una fuerte 'colleja' por la espalda al joven internacional argentino Valentín Barco, quien no había disputado ni un minuto del encuentro. La imagen, recogida por múltiples medios, reaviva un debate sobre la conducta del futbolista del Real Madrid en momentos de frustración deportiva.
Otros episodios de tensión
Esta no es la primera vez que Bellingham protagoniza un episodio de estas características. El análisis de los últimos meses revela varias reacciones en momentos de pérdida tanto con la camiseta del Real Madrid como con la de Inglaterra. De hecho, el gesto sobre Barco contrasta con el de su compañero de selección Harry Kane, quien fue abrazado por Leo Messi tras el pitido final.
El historial de Bellingham incluye varias actuaciones polémicas en partidos de máxima rivalidad, especialmente en los Clásicos ante el FC Barcelona. La más sonada ocurrió en la final de la Copa del Rey el 27 de abril de 2025. Tras una vibrante final que el Barça ganó 3-2 en la prórroga, los jugadores azulgrana hicieron un pasillo de honor a los madridistas. Bellingham fue el único subcampeón que no correspondió al gesto, negándose a dar la mano a los campeones. La situación escaló posteriormente cuando, al término del partido, el inglés fue a protestar de "malas maneras" al colegiado Ricardo de Burgos Bengoetxea, teniendo que ser sujetado por varios compañeros y recibiendo tarjeta roja directa. El árbitro reflejó en el acta una "actitud agresiva" por parte del centrocampista. Incluso su compañero Antonio Rüdiger, también expulsado por lanzar una botella al campo, tuvo que contener a Bellingham en el túnel de vestuarios.
Bellingham y Yamal: el 'Talk is cheap'
Tras una victoria del Madrid en el Bernabéu en Liga (26 de octubre de 2025), el inglés publicó en su cuenta de Instagram la frase "'Talk is cheap. HALA MADRID SIEMPRE!!!". El mensaje fue interpretado como una respuesta directa a Lamine Yamal, quien había publicado previamente una foto en redes sociales de un Clásico con aficionados madridistas increpándole en la grada.
Meses después, el Barça consumó el título de Liga venciendo al Madrid en el Camp Nou en un partido que, por lesión, no disputó Lamine Yamal. Sin embargo, el extremo azulgrana sí tuvo su respuesta: recuperó el mensaje de Bellingham en sus redes sociales, "Talk is cheap", y lo acompañó con siete emoticonos de cara llorando de risa.
La 'colleja' a Maffeo que pudo cambiar su Supercopa
La conducta de Bellingham también fue objeto de polémica en la pasada Supercopa, en enero de 2026. En la semifinal contra el Real Mallorca, el madridista dio otra 'colleja' por la espalda al lateral Pablo Maffeo tras el tercer gol de su equipo. La acción no fue castigada con tarjeta amarilla por el árbitro Ricardo de Burgos Bengoetxea. De haberla visto, habría sido la segunda amarilla y la consecuente expulsión, lo que habría excluido a Bellingham de la final ante el FC Barcelona, que acabó con victoria azulgrana por 3-2. La omisión del cartón permitió que el centrocampista disputara el partido, aunque el resultado final no favoreció a su equipo.
Epílogo francés: Dembélé, ex del Barça, también bajo el foco
La polémica no se circunscribió a Bellingham. En el otro semifinal del Mundial, Francia caía 0-2 ante España. Según informó L'Équipe, Ousmane Dembélé, delantero del PSG y exjugador del FC Barcelona, tomó la palabra en el vestuario francés durante el descanso. En ese momento, la Roja ya ganaba por 0-1. Dembélé habría criticado la presión que estaba ejerciendo su equipo y asegurado que "no estaba siendo coordinada". Sus palabras enfadaron a algunos de sus compañeros, que cuestionaban que el atacante, quien había pasado por muchos apuros ante la selección española en el primer tiempo, se erigiera en portavoz. Francia no solo no remontó, sino que encajó el 0-2 de Pedro Porro, quedándose sin su tercera final mundialista consecutiva.
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