Balogun y Tillman sostienen el sueño de Estados Unidos en una noche de carácter
Estados Unidos derrotó 2-0 a Bosnia y Herzegovina y avanzó a octavos del Mundial 2026, donde se medirá a Bélgica. Balogun abrió el marcador antes de ser expulsado tras revisión del VAR, y Tillman sentenció con un libre directo en el tramo final. El equipo de Pochettino sobrevivió con diez y reforzó su candidatura como anfitrión competitivo.
Estados Unidos dio otro paso firme en su Mundial. El equipo dirigido por Mauricio Pochettino venció 2-0 a Bosnia y Herzegovina en los dieciseisavos de final y mantuvo vivo el impulso de una selección que juega en casa con una mezcla de ambición, presión y entusiasmo popular.
La noche tuvo un protagonista dividido en dos capítulos: Folarin Balogun. El delantero abrió el camino con un gol antes del descanso, confirmando su peso ofensivo en el torneo, pero terminó expulsado en la segunda parte tras una acción revisada por el VAR. Ese giro dejó a Estados Unidos con diez y convirtió una clasificación aparentemente controlada en una prueba de resistencia.
Balogun golpea antes del descanso
Bosnia planteó un partido físico, con una estructura pensada para resistir, cerrar espacios y buscar opciones a balón parado. Estados Unidos, en cambio, apostó por el ritmo, las rupturas y la movilidad de sus atacantes para estirar al bloque europeo.
El premio llegó al filo del descanso. Balogun aprovechó una indecisión defensiva para firmar el 1-0 y dar ventaja a una selección estadounidense que había insistido con más continuidad. El tanto reforzó la sensación de que el delantero atraviesa un momento clave dentro del equipo, especialmente por su capacidad para aparecer en zonas decisivas.
Una roja que cambió el guion
El encuentro se complicó tras la reanudación. Balogun vio la tarjeta roja después de una entrada sobre Tarik Muharemovic revisada por el VAR. La acción dejó a Estados Unidos en inferioridad numérica y obligó a Pochettino a ajustar el plan.
A partir de ahí, el partido cambió de ritmo. La selección anfitriona tuvo que proteger mejor su área, reducir riesgos y competir desde la disciplina. Bosnia intentó crecer con más posesión y presencia territorial, pero le faltó precisión para transformar la ventaja numérica en ocasiones claras.
Tillman pone el broche
Cuando el desgaste empezaba a pesar, apareció Malik Tillman para cerrar la eliminatoria. El centrocampista ejecutó un libre directo que terminó en el 2-0 y devolvió tranquilidad a una Estados Unidos que había pasado por momentos de tensión.
El gol tuvo valor futbolístico y emocional. No solo aseguró la clasificación, también confirmó que el equipo tiene recursos más allá del empuje inicial y de sus figuras ofensivas. En una fase de eliminación directa, esa capacidad para resolver desde diferentes registros puede marcar diferencias.
Bélgica espera en octavos
Estados Unidos avanza a octavos con una victoria importante, aunque también con una baja sensible: Balogun no podrá jugar ante Bélgica por sanción. Su ausencia abre un reto inmediato para Pochettino, que deberá encontrar una solución ofensiva sin uno de sus jugadores más determinantes del torneo.
La selección estadounidense, sin embargo, sale fortalecida de una noche exigente. Ganó, sufrió, resistió con diez y encontró el gol de la calma cuando más lo necesitaba. En un Mundial en casa, esa combinación de talento, carácter y respuesta competitiva mantiene encendido el sueño americano.