Álvarez vuelve al Atlético y solicita traspaso al Barcelona tras ausencia de Simeone
Julián Álvarez se reincorporó al Atlético de Madrid y, ante la ausencia de Simeone y Gil Marín, habría avisado de su disposición a forzar su salida al FC Barcelona, club que le tiene como prioridad. El conjunto rojiblanco defiende la normalidad.
El futuro de Julián Álvarez en el Atlético de Madrid ha entrado en una fase de tensión deportiva y mediática. El delantero argentino se ha reincorporado a la disciplina rojiblanca tras sus vacaciones posteriores a la final del Mundial, pero lo ha hecho con su futuro envuelto en una incógnita y con el FC Barcelona merodeando en la sombra. Mientras el club colchonero defiende la normalidad de los acontecimientos, varias informaciones apuntan a un escenario de descontento.
Regreso a la disciplina y ausencias señaladas
Este lunes 10 de agosto estaba señalado en el calendario como el día clave para el regreso de los finalistas del Mundial. La Araña se presentó en el Centro de Medicina Deportiva de Alto Rendimiento del Hospital Universitario Vithas Madrid Arturo Soria, junto a otros compañeros como Marcos Llorente, Álex Baena y Juan Musso, para someterse a los pertinentes reconocos médicos de pretemporada. El club, de hecho, se apresuró a subir imágenes del jugador trabajando con ropa oficial para transmitir una imagen de normalidad.
Sin embargo, la realidad que transmiten varias informaciones es distinta. Según el medio Mundo Deportivo, el delantero llegó a las instalaciones con la intención de mantener una reunión con su entrenador, Diego Pablo Simeone, para exponerle su deseo de salir y pedirle que facilitara su traspaso al Barça. La sorpresa fue mayúscula al comprobar que ni el Cholo ni el CEO del club, Miguel Ángel Gil Marín, se encontraban en la ciudad deportiva. El técnico argentino, tras la gira por Seúl, tenía planificado un descanso de dos días, mientras que el dirigente también estaba de vacaciones.
El supuesto desplante y la promesa de febrero
La ausencia de sus dos principales interlocutores desencadenó el malestar del ariete, que llevaba semanas verbalizando su incomodidad. Según las informaciones citadas, Julián Álvarez habría avisado a los presentes de su disposición a no participar y de que no contasen con él. El jugador cree que su entrenador no ha abordado el problema de forma directa, algo que agrava la situación.
En el fondo de este conflicto subyace una supuesta promesa verbal. El entorno del futbolista sostiene que Gil Marín le aseguró en el mes de febrero que, si mantenía la necesidad de marcharse este verano, se sentarían a analizar su salida. Ante la percepción de estar siendo ignorado, el argentino habría decidido pasar al ataque y forzar su salida hacia el proyecto blaugrana, club que lo tiene como prioridad para reforzar el ataque.
La postura del club y el papel de Simeone
Desde el bando rojiblanco, la versión oficial difiere de la filtrada. Fuentes del Atlético aseguran que la reunión con Simeone no estaba ni acordada ni fijada, tachando de suposiciones la intención de Julián de sentarse con el míster este lunes. Además, recalcan que el descanso del cuerpo técnico estaba planificado desde hacía tiempo tras la gira asiática.
El Cholo, que regresará a los mandos del equipo este miércoles, ya dejó clara su postura alineada con la directiva durante la rueda de prensa previa al amistoso ante el Manchester City en Corea del Sur. Simeone defendió la decisión de la entidad y mostró su contento deportivo con el argentino, usando el precedente de Antoine Griezmann como ejemplo a seguir: el francés tuvo que marcharse y volver para demostrar su jerarquía en el campo. El técnico confía en ayudarle a crecer desde lo deportivo.
Un escenario legal complejo
A nivel contractual, el Atlético de Madrid mantiene la razón legal del asunto. El delantero tiene un contrato en vigor y una elevada cláusula de rescisión, lo que sitúa al club en una posición de fuerza. No obstante, como apuntan algunos análisis, si el club ignora las promesas, el problema acaba convirtiéndose en una polémica pública.
La directiva colchonera se muestra inflexible y ha dejado claro que no contempla traspasar al jugador al Barcelona, su rival directo en España. Con el debut liguero previsto para el 19 de septiembre frente al Málaga CF en el Metropolitano, el tiempo juega en contra de todas las partes. Julián Álvarez tiene entre ceja y ceja vestir de azulgrana y podría apurar sus opciones hasta el final. La pelota figura en el tejado del Atlético de Madrid, que deberá gestionar este episodio de vestuario antes del inicio de la competición.
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