Alemania se agarra a Undav y firma una remontada de carácter ante Costa de Marfil
Alemania sufrió más de lo previsto ante una Costa de Marfil valiente, física y muy peligrosa en transición. Kessié adelantó a los africanos, pero la entrada de Deniz Undav cambió el partido: doblete, gol en el 90+4 y triunfo alemán por 2-1. La Mannschaft queda líder del Grupo E con seis puntos y alcanza los dieciseisavos del Mundial 2026.
Alemania volvió a demostrar que en los Mundiales nunca conviene darla por vencida. La selección de Julian Nagelsmann levantó un partido incómodo ante Costa de Marfil y acabó imponiéndose por 2-1 gracias a un doblete de Deniz Undav, decisivo desde el banquillo y autor del gol de la victoria en el tiempo añadido.
El triunfo coloca a la Mannschaft con seis puntos en el Grupo E y refuerza su candidatura en el torneo, aunque el partido dejó también señales de aviso. Costa de Marfil no fue un rival de trámite: compitió con energía, atacó con determinación y durante muchos minutos consiguió desnudar las dudas defensivas alemanas.
Costa de Marfil golpeó primero
Alemania arrancó con intención de mandar. Havertz tuvo una de las primeras ocasiones claras, Musiala también merodeó el gol y Pavlovic llegó a ver portería, aunque la acción fue anulada por falta sobre el guardameta Yahia Fofana. La posesión alemana, sin embargo, no siempre se tradujo en control real.
Costa de Marfil fue creciendo a partir de la presión, el despliegue físico y la profundidad por bandas. Yan Diomande encontró espacio por la izquierda y convirtió ese costado en una fuente constante de problemas para la defensa germana. Desde ahí nació el 0-1: acción incisiva, balón suelto en el área y Franck Kessié apareció para castigar a Alemania cerca de la media hora.
El gol confirmó que el plan marfileño estaba funcionando. El equipo de Emerse Faé no se limitó a resistir; amenazó cada vez que recuperó y obligó a Alemania a jugar muchos minutos con más ansiedad que claridad. Antes del descanso, los alemanes volvieron a encontrar la red, pero otro tanto fue invalidado por infracción previa.
El banquillo cambió el rumbo
Nagelsmann necesitaba una reacción y la buscó en los cambios. La entrada de Antonio Rüdiger tras el descanso dio otra presencia atrás, pero el verdadero giro llegó en la hora de partido, cuando Nadiem Amiri, Deniz Undav y Jamie Leweling entraron para dar aire a una Alemania espesa.
Costa de Marfil todavía pudo ampliar su ventaja. Christ Inao Oulaï tuvo una ocasión clara en el minuto 51, pero su remate se marchó alto. Ese aviso mantuvo vivo el pulso de un partido que Alemania no conseguía controlar del todo.
La respuesta germana llegó en el minuto 68. Amiri encontró el pase adecuado y Undav, con una definición contundente dentro del área, firmó el empate. El delantero aportó algo que Alemania no había tenido hasta entonces: presencia, agresividad en el área y una lectura más directa de los últimos metros.
Undav decide en el 90+4
Con el 1-1, el encuentro se abrió. Costa de Marfil recuperó metros con sus cambios y Alemania empujó con más corazón que precisión. Yahia Fofana sostuvo a los Elefantes con intervenciones importantes en el tramo final, mientras el conjunto africano también tuvo alguna opción para llevarse un premio mayor.
Pero el golpe definitivo fue alemán. En el 90+4, Undav volvió a aparecer en el área para aprovechar una desatención defensiva y completar la remontada. Su doblete no solo dio tres puntos: cambió la lectura completa de una noche que por momentos parecía destinada a alimentar las dudas de la Mannschaft.
El partido dejó además una marca histórica para Manuel Neuer, que alcanzó los 21 encuentros mundialistas y se convirtió en el portero con más partidos disputados en la historia de la Copa del Mundo.
Una victoria que vale más que tres puntos
Alemania gana, lidera y avanza con autoridad numérica, pero el duelo ante Costa de Marfil también deja trabajo pendiente. La selección de Nagelsmann mostró capacidad de reacción, fondo de armario y pegada en los momentos decisivos, aunque sufrió cuando el rival atacó con velocidad y cargó las bandas.
Costa de Marfil, pese a la derrota, sale reforzada en competitividad. Su intensidad, su plan de presión y la personalidad con la que discutió el partido a una potencia mundial la mantienen como una selección incómoda para cualquiera.
Para Alemania, la noche tuvo nombre propio: Deniz Undav. Entró para cambiar el partido y terminó cambiando el destino del grupo.